Las mujeres en Castilla y León trabajan una media de 35 días al año gratis, a partir del 27 de noviembre, en comparación con los hombres

25 Nov Las mujeres en Castilla y León trabajan una media de 35 días al año gratis, a partir del 27 de noviembre, en comparación con los hombres

La Unión General de Trabajadores denuncia un año más que la brecha salarial en Castilla y León se sitúa en casi un 10% lo que supone que las mujeres en nuestra Comunidad Autónoma trabajan gratis una media de 35 días en comparación con los hombres. UGT advierte de que las discriminaciones en el empleo que soportan las mujeres -acceso al mercado de trabajo, modalidades de contratación, duración de la jornada, interrupciones de carrera para el cuidado de familiares, etc- les perjudican económicamente a lo largo de toda la vida acentuándose a la hora de la jubilación. Los últimos datos de la EPA, además, muestran el empeoramiento de la situación de las mujeres en el mercado laboral y el incremento de las desigualdades por lo que reclama la aprobación urgente de una Ley de Igualdad Salarial y exige al nuevo Gobierno que adopte las medidas necesarias para hacer frente a esta discriminación.

Según los últimos datos de Eurostat, publicados en octubre de este año, la brecha salarial -la diferencia de salario entre mujeres y hombres- en España se sitúa en 14,9% salario/hora por lo que trabajan una media de 54 días gratis cada año, casi dos meses, en términos comparativos con los hombres (en Europa está en torno al 16,3% salario hora) Aunque en el caso de Castilla y León, el dato referido al 2014, según el INE, es mejor que el del conjunto nacional, al situarse la diferencia de salario/hora entre trabajadoras y trabajadores en un 9,6%, las mujeres en nuestra Comunidad Autónoma siguen trabajando gratis 35 días en el año, en comparación con los hombres.

La mujer sufre discriminación en el acceso al empleo, en las modalidades de contratación, en la duración de la jornada, en las interrupciones de carrera para el cuidado de familiares y, todas ellas acentúan su precariedad tras la jubilación.

Según los datos de la Encuesta de Estructura Salarial de 2014, últimos datos oficiales que conocemos, dados a conocer en octubre de este año, la diferencia de los salarios medios brutos anuales entre mujeres y hombres se sitúa en un 22,8 % en Castilla y León mientras que la diferencia de salario hora es de un 9,6%. Mientras que ellos percibieron, de media, 22.905 euros anuales, las mujeres recibieron 17.683 euros.

De las 432.900 mujeres que trabajaron en 2014, 105.500 mujeres lo hicieron a tiempo parcial. Una de cada cuatro mujeres asaliaradas tiene un contrato a tiempo parcial, con el añadido de que un importante número de las mismas accedieron a este tipo de jornada como única forma de entrar en el mercado laboral pero no por voluntad propia, es decir que son ocupadas subempleadas.

Una trabajadora a tiempo parcial en Castilla y León recibió de media 8.438,99 euros brutos anuales en 2014, un 12,9% menos que en el conjunto de España y mucho menos de la mitad del salario que cobraron las mujeres con jornada a tiempo completo que recibieron 22.945,92 euros. En relación con hombres, las trabajadoras a tiempo parcial ganan una tercera parte del salario de los hombres con jornada completa, 24.864,94 euros.

Además, según la Encuesta de Estructura Salarial, un millón y medio de mujeres en nuestro país cobran, como máximo el SMI, 9.034,20 euros anuales brutos, una cifra que se reduce a menos de la mitad -739.363- hombres y sólo una de cada tres pensiones del sistema contributivo de la Seguridad Social la percibe una mujer. Tomando como referencia el tramo de edad de 65 a 69 años, mientras que los hombres reciben una pensión media de 1.327,20 euros, las mujeres sólo perciben 860,79 de forma que la brecha en este tramo alcanza el 35,14%.

Una situación que, lejos de mejorar, con el tiempo empeora.

Los datos de la Encuesta de Población Activa del tercer trimestre de 2016 ponen de manifiesto el empeoramiento de la situación de las mujeres en el mercado laboral y el incremento de las desigualdades. La tasa de desempleo femenino es superior al masculino en 5 puntos (16,52% frente al 11,78%), una diferencia que se ha incrementado en este último trimestre, al descender el paro masculino en 3 puntos, mientras que el femenino sólo se reduce en 1 punto aproximadamente. Asimismo, la brecha de género en el empleo se mantiene en Castilla y León con una diferencia de 13 puntos entre la tasa de actividad femenina (49,16%) y la masculina (61,95%) y la ocupación aumenta más entre los hombres que entre las mujeres.

La tasa de empleo femenino se sitúa en el 41,04%, 1,5 puntos por debajo de la media nacional y la masculina en el 54,65%, en el mismo nivel que la del conjunto de España, lo que supone 13,60 puntos porcentuales de brecha por género en el empleo, una cifra que aumenta con respecto del trimestre anterior ya que en el segundo trimestres ésta se situó en 12 puntos porcentuales aproximadamente.

Pese a que en este trimestre la tasa de desempleo femenino se ha reducido en 1,66 puntos respecto del trimestre anterior, se sitúa en un 16,52% mientras que la tasa de paro masculina bajó casi 3 puntos, situándose en el 11,78% incrementando la brecha de género en más de 1 punto, lo que supone una diferencia entre el paro femenino y el masculino de 4,74 puntos porcentuales.

La tasa de actividad en Castilla y León se sitúa en un 49,16% , casi 5 puntos por debajo de la media nacional (53,61%), y con una diferencia de casi 13 puntos respecto a la tasa de actividad masculina que se sitúa en un 61,95%. Es necesario destacar además que la inactividad de las mujeres sigue teniendo como una de las causas principales (el 39,6% de los casos) la dedicación a las laborales del hogar, mientras que la inactividad de los hombres por esta causa sigue siendo muy baja e inalterable (3,6%).

Los datos revelan, además, que los cuidados familiares no sólo siguen siendo tarea casi exclusiva de las mujeres –más del 90% de las excedencias por cuidado de algún familiar son solicitadas por mujeres- sino que se está incrementando el número de mujeres que abandona temporalmente el mercado de trabajo para dedicarse al cuidado de algún familiar.

De hecho, de enero a septiembre de 2016, se han registrado 40.711 excedencias por cuidado de hijo, menores acogidos u otros familiares, de las cuales 37.069 (el 91,05%) han sido solicitadas por mujeres y sólo 3.642 por hombres (un 8.95%). Además la variación interanual indica que durante este periodo ha habido un incremento de excedencias para el cuidado de la familia de un 12, 43%.

Es necesario tener en cuenta que durante el ejercicio de este tipo de excedencias, las mujeres, que son las que mayoritariamente hacen uso de ellas, no perciben ingresos salariales ni ningún tipo de prestación económica de la Seguridad Social y que el alejamiento del puesto de trabajo suele tener consecuencias negativas en el empleo tras la finalización de dichos periodos.

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