Precariedad laboral juvenil. UGT Juventud

10 Ago Precariedad laboral juvenil. UGT Juventud

precariedad laboral en la juventud

Desde UGT Juventud hablamos de la PRECARIEDAD LABORAL JUVENIL

SITUACIÓN DE LA PRECARIEDAD LABORAL JUVENIL

Desde UGT Juventud consideramos que el desempleo y la precariedad laboral juvenil sigue siendo inadmisibles, dado que la cifra de jóvenes en situación de desempleo se situó en 60.700 menores de 35 años desempleados en Castilla y León según los últimos datos de la EPA del mes de julio, de los cuales 28.600 son mujeres y 32.100 hombres.
Al desglosar estos datos por edades, podemos ver que la franja de edad más castigada por el desempleo, es la que oscila entre los 25 y los 34 años, con 35.400 personas; le siguen los jóvenes con edades entre 20 y 24 años, con 18.100 y por último la comprendida entre 16 y 19 años, con 7.200 jóvenes.
Si comparamos estos datos con los del mismo mes del año 2016, en el que había 70.800 jóvenes en situación de desempleo (35.550 mujeres y 35.250 hombres), vemos una recuperación en el empleo bastante significativa en nuestra comunidad.
Esta recuperación del empleo se ha producido a costa de una mayor precariedad en el empleo para la juventud, dado el aumento de la contratación temporal generado.

DESCENSO DEL DESEMPLEO JUVENIL SIN AUMENTO DE LA CREACIÓN DE EMPLEO

Pese a que ha existido un descenso del desempleo juvenil, este dato no se corresponde con la creación de empleo, sino que casi en su totalidad, responde a la cantidad de jóvenes que han abandonado el país y quienes, por falta de oportunidades laborales, han regresado al sistema educativo.
Son el desempleo, la falta de oportunidades y la sobrecualificación las principales causas que condenan a la juventud al exilio (no salen de manera voluntaria, sino que son expulsados). Ya que siguiendo con datos de la EPA, el pasado mes de julio, había censados en Castilla y León 429.500 jóvenes, 14.100 menos de los 443.600 que había en el mismo mes del año pasado en nuestra comunidad.
Además, esta tímida mejora del empleo en algunos tramos de edad solamente, se ha traducido en peores condiciones de trabajo para todo el colectivo joven.
Así, independientemente de la edad que tenga la juventud, el trabajo al que se accede y sobre todo en la primera experiencia laboral es en condiciones de trabajo precarias.

EN QUÉ CONSISTE LA PRECARIEDAD LABORAL JUVENIL

Cuando pensamos en la precariedad laboral, lo primero que viene a la mente es la realización de trabajos esporádicos. En alguna ocasión el trabajo de temporada resulta ser una opción personal, pero en la mayoría de las situaciones la aceptación de esos trabajos está relacionada con la falta de oportunidades que tienen los jóvenes para encontrar empleos indefinidos.
Para conocer qué implica trabajar en condiciones de precariedad, hay que entender que la precariedad es el conjunto de condiciones que determinan una situación de desventaja o desigualdad. Entre ellas destacan:
– La corta duración de los contratos.
– Los elevados índices de temporalidad.
– Las reducciones de jornadas no deseadas.
– La brecha generacional.
– El exceso de horas extras, con o sin remuneración, casi siempre de realización obligatoria.
– Los riesgos para la salud laboral, debido a la falta de formación e información.
Todos y cada uno de estos rasgos de la precariedad laboral influyen aumentando la inestabilidad e inseguridad, tanto económica como del desarrollo profesional de los jóvenes, muy especialmente de aquellos jóvenes con peores condiciones de trabajo. Pero además producen consecuencias tales como:
– Deterioran la economía.
– Aumentan el empleo en actividades con bajos salarios, lo que puede propiciar un crecimiento del empleo irregular y de la economía sumergida.
– Elevar tanto el índice de accidentes de trabajo, como las enfermedades comunes, derivadas de la exposición a riesgos psicosociales, como es el caso del estrés laboral.

CONCLUSIONES

El alto nivel de desempleo y la mala calidad del empleo son los principales rasgos que caracterizan la precariedad laboral en la juventud. Las políticas de empleo que se han venido desarrollando hasta ahora han sido deficientes.
Desde UGT Juventud consideramos que el dato del descenso del desempleo no es una buena noticia porque el mismo, viene acompañado de un descenso también de la población joven ocupada (trabajando por cuenta propia o cuenta ajena) y un descenso de la tasa de actividad juvenil (personas trabajando o en disposición de hacerlo). Por tanto, la suma de estas tasas en descenso, demuestran que la juventud está saliendo de nuestra comunidad o incluso de nuestro país, o se está apartando del sistema.
Además, la precariedad es un problema que afecta a la mayoría de los jóvenes, y muy especialmente a los que entran en el mercado de trabajo por primera vez, por lo que es prioritario adoptar medidas eficaces encaminadas a:
– Recuperar medidas de estímulo de la actividad económica.
– Equiparar el salario de la juventud al de los trabajadores de más edad.
– Terminar con la parcialidad involuntaria que menoscaba los derechos y salarios de la juventud.
– Apostar por un plan de empleo que configure una estrategia y recursos para combatir el desempleo juvenil.
– Reforzar el Plan de Garantía Juvenil para ampliar la protección de este colectivo y aumentar su inserción.
– Establecer mecanismos de control que persigan la contratación temporal fraudulenta.
– Conocer el Convenio Colectivo al que pertenece la empresa en la que van a trabajar, ya que en él vienen regulados los diferentes aspectos de la relación laboral, como son el salario, las vacaciones, las pagas extras, las horas, etc…
– Erradicar los Convenios Colectivos de las empresas multiservicio, subcontratas, etc… que emplean a un alto número de trabajadores/as jóvenes y exigir que les sean de aplicación los convenios de sector o de empresa garantizando que por un mismo puesto y trabajo, se tienen las mismas condiciones laborales que cualquier otro trabajador del sector o del centro de trabajo.
Ante esta situación en UGT Juventud consideramos que las políticas de empleo deben dirigirse a fomentar el empleo de calidad y con derechos, desterrando la idea de que para conseguir experiencia laboral vale cualquier trabajo y a cualquier precio. Los jóvenes deben tener las mismas condiciones de trabajo que el resto de los asalariados, permitiendo así la disminución de los niveles de desigualdad de todos/as independientemente de su edad. Sólo podremos hablar de recuperación cuando la mejora se extienda a todas las personas.

Desde este enlace os ofrecemos la guía laboral juvenil presentada

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