90 años de voto femenino. Gracias, Clara Campoamor

01 Oct 90 años de voto femenino. Gracias, Clara Campoamor

Hace 90 años, el 1 de octubre de 1931, por 161 votos a favor y 121 en contra, y con 188 abstenciones, las mujeres conseguimos el derecho a votar en las Cortes españolas.

Hace 90 años este triunfo fue calificado como “peligro rosa” y la prensa llegó a hablar “muestras de histerismo”. Según las voces discordantes de la época, la propuesta “comprometía la estabilidad de la República”. Ese triunfo nos colocó a la par de países como Austria, Finlandia, Noruega, Canadá, Hungría, Reino Unido, por citar a algunos.

Gracias a Clara Campoamor celebramos 90 años del voto femenino

Clara Campoamor fue la defensora del derecho de la mujer a votar en igualdad de condiciones con el hombre frente a los que pensaban que el voto de las mujeres tendría que posponerse en el tiempo debido a su falta de formación y a la influencia que la iglesia tenía sobre ellas, como si ambos aspectos fueran características intrínsecas de las mujeres y no hubiera hombres con escasa formación y fuertemente influenciados desde los púlpitos.

Tal y como vaticinó Victoria Kent, la otra mujer diputada de las 3 con silla en el Congreso por aquel entonces, el voto femenino dio el triunfo a la derecha y Clara Campoamor perdió su escaño, pero confesó en numerosas ocasiones que nunca se había arrepentido de defender lo que consideraba que era justo. En su discurso lanzó una pregunta a sus señorías “¿Por qué el hombre, al advenimiento de la República, ha de tener sus derechos y han de ponerse en un lazareto los de la mujer?”

7 millones de mujeres votaron por primera vez en España

Gracias a ella, 7 millones de mujeres votaron por primera vez en las elecciones de 1933 ejerciendo un derecho que ponía jurídicamente en pie de igualdad a hombres y mujeres y que, durante los años de la dictadura, fue borrado, como lo fueron las mujeres de la vida política, de la cultura y del trabajo remunerado pasando a ser personas dependientes del hombre de la familia: padre, hermano, marido. Sucedió algo similar a lo que está ocurriendo ahora en algunos países: las mujeres no existen más allá del ámbito familiar.
Esta puerta, que se abrió hace 90 años con la lucha de las sufragistas en el XIX y la de las mujeres que creyeron en la igualdad real, ha facilitado el camino para que en nuestro país tengamos un gobierno integrado por 14 ministras, además de diputadas y senadoras.

UGT en lucha para seguir ganando cotas de igualdad

Aún queda mucho por hacer en el día a día y en todos los niveles. Hay que romper techos de cristal, hay que poner en práctica una conciliación verdadera que vaya más allá de poner negro sobre blanco una serie de artículos que luego no se aplican o se aplican a medias en función de los intereses empresariales. También debemos acabar con la brecha salarial que afecta a las mujeres en sectores feminizados y precarios. Y nosotros, como la Unión General de Trabajadores y Trabajadoras, estamos en esa lucha continua por ganar cotas de igualdad que hagan de nuestra sociedad un lugar en el que vivir plenamente como individuos con derechos más allá de nuestro género.

Seguir defendiendo los derechos conquistados frente a vientos contrarios

Por eso, duele escuchar, hoy en día, esas voces que hablan de “sociedades que votan bien”. Una persona representa un voto. Al menos, ese es el principio de toda democracia. El principio por el que Clara Campoamor defendió el voto de todos los ciudadanos, mujeres y hombres, más allá de los cálculos electorales.

90 años después, y con todo lo que hemos conseguido, tenemos que seguir conquistando derechos y conquistando igualdad, pero sin olvidarnos de defender lo conseguido hasta el momento, porque puede haber vientos que arrasen con todo.

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