La violencia machista, una lacra social que atenta contra los DDHH y mucho por hacer

24 Nov La violencia machista, una lacra social que atenta contra los DDHH y mucho por hacer

UGT y CCOO ofrecen una rdp Con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres

Actualmente en el mundo, 6 mujeres son asesinadas cada hora por sus parejas, exparejas u otros familiares. El asesinato es la expresión más evidente de violencia machista, pero no es la única porque las mujeres padecen violencia estructural de diversas maneras a lo largo de su vida: acoso sexual, abuso, violaciones, micromachismos, amenazas o violencia física o psicológica son solo algunas de las manifestaciones de machismo social.

En este sentido, cabe destacar que, desde 2018, en Castilla y León se han registrado 443 denuncias por delitos contra la libertad sexual y 52 denuncias por violación. Sin embargo, según ponen de manifiesto las asociaciones de mujeres, estas violaciones y agresiones sexuales que se denuncian son una mínima parte de las que realmente se producen cada año, y según la Federación de Centros de Asistencia a Víctimas de agresiones sexuales, se calcula que sólo una de cada seis violaciones se denuncia en nuestro país.

Y es que no hay que olvidar que, aproximadamente, el 40,4% de las mujeres mayores de 16 años han sufrido acoso sexual  alguna vez, a lo largo de la vida. Es más, entre las mujeres más jóvenes, entre 16 y 24 años el porcentaje es de un 60,5%. Es decir, la mujer sufre desde niña una violencia de género que condicionará su manera de actuar en el futuro. A lo largo de la vida, un 26,5% de las mujeres encuestadas en Castilla y León, 1 de cada 4 mujeres, refiere haber sufrido algún tipo de violencia física, psicológica, sexual y/o económica dentro de la pareja. También en la comunidad, 1 de cada 3 mujeres, refiere haber sufrido algún tipo de acoso sexual dentro y fuera de la pareja.

Hay que tener en cuenta que el 98,2% de los acosadores son hombres. Y,  aunque el 73,9% de los agresores son desconocidos, el 34,6% son amigos o conocidos y el 17,3%, compañeros de trabajo.

Stalking y cyberacoso

Entre las diferentes maneras de ejercer el acoso se encuentra el stalking, es decir, la consecución de comportamientos repetitivos, durante periodos de tiempo, como llamadas obscenas, amenazas, conductas espías, seguimientos, propuestas inapropiadas en redes, internet, etc, que generan ansiedad o angustia en las víctimas. Más de un 15% de las mujeres dicen haber sufrido este tipo de acoso alguna vez a lo largo de la vida.

En los últimos años, además, ha cobrado especial relevancia la “Cyber violencia” y el “discurso de odio online contra las mujeres”. Según un estudio publicado en 2018 por el Parlamento Europeo, “el 20% de las mujeres jóvenes de la Unión Europea han sufrido acoso sexual cibernético (cyber sexual harassment) y el 14% de las mujeres han sufrido acoso cibernético (cyber stalking) desde la edad de 15 años.

La violencia machista en el ámbito laboral

La violencia de género tiene una importante implicación en el ámbito laboral porque la especial situación de las mujeres trabajadoras víctimas de violencia hace necesario un especial tratamiento normativo en cuanto a sus derechos laborales. Además, el empleo es un elemento esencial para garantizar la independencia económica y la autonomía personal de las víctimas favoreciendo su alejamiento de las situaciones de violencia.

Según el Proyecto WeGo! de la Unión Europea (2016-2018), que ha analizado los datos relacionados con la situación económica de las mujeres que han sobrevivido a la violencia de género, el 82,5% de las mujeres que han sufrido violencia son poco independientes económicamente, frente al 17,5% que tienen un gran nivel de independencia económica. El 40,9% tienen trabajo, mientras que el 59,1% están desempleadas. De esto se concluye que las mujeres con un nivel bajo de independencia económica son más proclives a sufrir violencia económica (el 56.5% ante el 44.2%), violencia sexual (20.6% ante 11.6%) y abusos psicológicos (97.6% frente a 93.7%)

Asimismo, las mujeres también sufren violencia en el trabajo, cuyas manifestaciones más frecuentes son el acoso sexual y el acoso por razón de sexo.

Inspección y contratos bonificados

En este ámbito, es muy importante el papel que desempeñan los contratos bonificados a mujeres víctimas de violencia de género. En Castilla y León, en el primer semestre de 2020 se formalizaron 118 contratos bonificados y 19 contratos de sustitución.

También en nuestra comunidad, entre los años 2015 ,2016 y 2017, la Inspección de Trabajo realizó 50 actuaciones en materia de Acoso Sexual, efectuando 19 requerimientos y levantando acta de infracción en 5 ocasiones.

Si tenemos en cuenta que los datos más recientes apuntan a que el 7,6% de las mujeres encuestadas en Castilla y León refiere haber sufrido acoso sexual en los últimos 12 meses, aún queda mucho por hacer para erradicar la violencia machista en nuestra comunidad.

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