07 Ene UGT condena una nueva agresión contra una persona del colectivo LGTBI en Valladolid
La pasada noche de reyes, un joven vallisoletano sufrió una brutal paliza a la salida de una discoteca, en una céntrica calle de la ciudad, con insultos y expresiones despectivas que hacían alusión a su orientación sexual.
Para UGT Valladolid es vital condenar y rechazar rotundamente esta agresión, así como cualquier discurso de odio hacia las personas LGTBI. No se puede vivir en una sociedad en la que una parte de ella viva con miedo y ocultando su orientación sexual.
Discursos de odio
Estas agresiones, cuyo origen es el odio y el intento de discriminar a las personas LGTBI, se están incrementado como consecuencia de que una parte de la sociedad está normalizando el discurso de ciertos partidos políticos y asociaciones que niegan que las personas del colectivo LGTBI tengan los mismos derechos que el resto. Esto significa que están cuestionando el pilar básico del estado de derecho y de la democracia, el principio de igualdad.
Condena y rechazo
Para UGT Valladolid es necesario condenar públicamente todos estos actos para que no vuelvan a ocurrir. Nuestra ciudad es plural, diversa y respetuosa con las personas, por tanto, este tipo de acciones no tienen cabida.
El sindicato lamenta que estas agresiones queden, muchas veces, en la sombra ante el temor de las víctimas a denunciar por las posibles consecuencias que puedan tener no solo en lo personal y social, sino también en el ámbito laboral.
Por tanto, UGT Valladolid insta a las administraciones a impulsar un cuerpo normativo que garantice los derechos de las personas LGTBI mediante la educación en la diversidad sexual, la formación especializada en los ámbitos policial y judicial, así como la reforma de la ley sobre delitos de odio y tolerancia cero ante estos discursos.
Próximas movilizaciones
UGT Valladolid se sumará a las movilizaciones que desde Fundación Triángulo se convoquen para expresar su rechazo y condena ante cualquier acto de discriminación y denunciar la situación por la que atraviesa el colectivo LGTBI porque es intolerable que en, pleno siglo XXI, aún haya personas que tengan que ocultar su identidad sexual por miedo a ser rechazadas.