15 Dic UGT Castilla y León demanda una mejora moderada de los salarios y la inclusión de cláusulas de revisión salarial
El Secretario General de UGT en Castilla y León, Agustín Prieto, ha calificado los datos como muy negativos y ha insistido en que se está controlando el gasto a costa del trabajador. Una situación, ha dicho, que reafirma al Sindicato en su denuncia permanente contra lo que considera es una política errónea y antisocial del Gobierno de Zapatero.
UGT considera que el nivel general de precios se encuentra en niveles elevados, surgiendo el peligro, además, de que un alza en el nivel de precios de carburantes y lubricantes en lo que queda de año pueda tener una repercusión muy negativa en el IPC, dada la fuerte correlación que existe entre nuestro nivel de precios y la evolución de precios que tienen este tipo de productos.
El continuo incremento de los precios que se ha producido a lo largo del año, viene a añadirse a la disminución del consumo y la inversión, lo que ha provocado la consiguiente caída de la demanda interna. Debido a la dependencia que tiene nuestra economía de esta última, es fundamental llevar a cabo una política salarial que consiga no ya simplemente el mantenimiento del poder adquisitivo de los salarios, sino su mejora. Este es, por lo tanto, el primer paso para poder reactivar la actividad económica y el consumo, que son la clave para la recuperación del empleo.
Es por ello que, desde UGT, consideramos que todas las medidas que ha estado tomando el Gobierno en los últimos meses, entre las que se encuentran la congelación de las pensiones para el año 2011, el recorte de los salarios de los empleados públicos o la congelación del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM) en 2011, van en la dirección contraria a las necesidades que tiene nuestro país. Todas ellas implican una pérdida de poder adquisitivo, tanto de trabajadores como de pensionistas, por lo que en lugar de estimular a la deteriorada demanda interna (como demuestran los últimos datos del PIB) gracias al incremento del consumo, se apuesta por limar el poder de compra, lo que provoca, como ya revelan los datos, unos efectos devastadores para la actividad económica, y por ende, para el empleo de nuestro país (como quedan reflejados en los últimos datos del paro registrado).
En lo que respecta al Salario Mínimo Interprofesional, de gran importancia para un gran número de trabajadores que no están sujetos a la negociación colectiva, desde UGT creemos que el Gobierno no puede poner a la crisis como excusa para no cumplir el compromiso de alcanzar un salario mínimo de 800 euros en la actual legislatura. Para alcanzar este objetivo, es necesario que el Gobierno incremente el SMI en 2011 un 8%, de modo que alcance un salario bruto de 9.575,5 euros anuales. Conviene recordar que el SMI, una vez descontado el efecto de la inflación, corre el riesgo de perder poder adquisitivo por primera vez desde el año 2004.
En la misma línea, es necesario un desbloqueo efectivo de la Negociación Colectiva y que se cumplan /los compromisos alcanzados por los interlocutores sociales en materia salarial, firmados hace solo unos meses en el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva 2010-2012, prestando especial atención a las cláusulas de revisión salarial que permitan tanto el mantenimiento del poder adquisitivo, por la razones que ya hemos expuesto, como una igualmente necesaria mejora del nivel de confianza de nuestra economía.