08 Mar Sólo dos de cada diez mujeres mayores de 55 años cobran prestación por desempleo de modalidad contributiva frente a cinco de cada diez hombres, el resto lo hace en la modalidad asistencial
Una lectura a corto plazo, y no muy profunda, del impacto de la crisis sobre el mercado de trabajo, puede llevar a una interpretación errónea del impacto actual que la crisis está teniendo sobre el empleo de las mujeres así como el cumplimiento de retos estructurales pendientes.
La crisis ha afectado en un primer momento a los sectores de construcción e industria, sectores masculinizados con baja presencia de mujeres. Inicialmente, por tanto, pudiera parecer que el empleo de las mujeres soportaba mejor la crisis. Los datos analizados reflejan, sin embargo, que el impacto de ésta ya se está desplazado a sectores en los que existe una presencia importante de mujeres.
Tal y como refleja el Informe de Igualdad entre Mujeres y Hombres UE-2010, la evolución de la tasa de desempleo durante la recesión, que en la región sitúa a hombres y mujeres a tan sólo dos puntos porcentuales, puede ocultar otras tendencias menos visibles, incluida la infrarrepresentación de la mujer entre las personas activas, o lo que es lo mismo, la mujer está saliendo del mercado de trabajo.
En Castilla y León no sólo no despega la población activa femenina,-que no llega a alcanzar, según datos del último trimestre de 2010, el 47,5%-, a más de seis puntos de la media nacional, sino que en los dos últimos años se ha ralentizado e incluso en el último año ha descendido. Tanto si ello se explica por el abandono del mercado de trabajo, como si lo es por la emigración, en ambos casos, UGT alerta sobre esta situación que puede ahondar más en el grave problema de la despoblación que sufre la comunidad autónoma.
Además, en el caso de las mujeres trabajadoras, el paso por la situación de desempleo muestra una peor realidad: del total de personas desempleadas que perciben prestaciones por desempleo, solo el 40% son mujeres, con una cuantía media diaria un 15% inferior al de los hombres desempleados. Además, sólo dos de cada diez mujeres mayores de 55 años cobran prestación por desempleo de modalidad contributiva frente a cinco de cada diez hombres, el resto lo hace en la modalidad asistencial.
En cuanto a los contratos, el comportamiento es similar. De las contrataciones a tiempo parcial que se formaliza a mujeres (más del 80%) únicamente el 32% la eligen para continuar estudios o para formarse. Los motivos principales que se alejan y que se solapan son: el 98,62% por cuidados familiares, el 95,68% por otras obligaciones familiares, el 81% por no encontrar trabajo a jornada completa que permita la conciliación.
Por otra parte, del total de excedencias por cuidado de hijos, el 94% han sido solicitadas por mujeres, 97 de cada 100 permisos son por maternidad y 98 de cada 100 mujeres inactivas que están dispuestas a trabajar no pueden buscar empleo por razones familiares: cuidados o responsabilidades en el ámbito del hogar.
Lo cierto es que el objetivo de alcanzar definitivamente la Igualdad real entre mujeres y hombres se sitúa en un papel secundario ante la actual coyuntura que sitúa en panorama político, económico y laboral en escenarios adversos. Los datos de los dos últimos años ponen de manifiesto, para UGT, no sólo la paralización de medidas y estrategias específicas, incluso apuntan hacia un retroceso que conlleva la intolerable vulneración de derechos ya adquiridos-algunos de ellos fundamentales-de una inmensa parte de la ciudadanía de la Europa de la Igualdad, la Solidaridad y la Justicia.