13 Mar La conflictividad laboral va a ser alta y se va a extender en el tiempo
Los Secretarios Generales de UGT y Comisiones Obreras de Castilla y León han iniciado en la capital abulense la campaña de asambleas, que se desarrollarán en todas las capitales de provincia y comarcas de Castilla y León, para explicar a todos los trabajadores de la Comunidad los motivos de la Huelga General.
Agustín Prieto ha augurado que la conflictividad laboral va a ser alta y duradera en el tiempo, extendiéndose más allá de la jornada de Huelga General del próximo 29M si el Gobierno no retira la Reforma Laboral. Al mismo tiempo ha reflexionado sobre la posibilidad de que ésta sea, tal vez, una de las últimas huelgas generales que se puedan hacer en libertad ante los deseos gubernamentales de cercenar el derecho constitucional a la huelga.
En relación con el II Acuerdo de Empleo y Negociación Colectiva al que llegaron patronal y sindicatos el pasado 24 de enero, Prieto calificó la actuación del Gobierno Rajoy como de prepotente e intransigente al no respetar un acuerdo al que han llegado las partes, le tildó de mentiroso, ya que no ha existido ninguna reunión para la negociación sino encuentros técnicos, y al mismo tiempo, lamentó el hecho de que el Ejecutivo haya pasado por alto el paquete de alternativas a la reforma presentado por los Sindicatos.
El máximo responsable de UGT Castilla y León constató también el hecho de que hasta después de las elecciones autonómicas de Asturias y Andalucía no se sabrá oficialmente de dónde saldrán los 16.000 millones de euros que hay que recortar de los presupuestos para llegar al déficit impuesto desde Europa, pero avanzó que se obtendrán a través de la modificación de las condiciones de los empleados públicos, el gravamen de las rentas del trabajo y la reducción de la inversión.
Por último, Agustín Prieto reiteró que esta reforma laboral supone un desequilibrio en las relaciones laborales que retroceden hasta el siglo XIX, dejando a los trabajadores a merced de los empresarios ya que éstos podrán rebajar salarios, modificar jornada o imponer movilidad y despedir al trabajador con una indemnización ridícula si se opone a los deseos del empleador.