02 Abr UGT reclama al G-20 una reforma que democratice el sistema financiero y promueva la justicia social
UGT exige, conjuntamente con el movimiento sindical internacional, establecer reglas y controles para el funcionamiento del sistema financiero, acabar con los paraísos fiscales y procurar que la reforma del sistema financiero no se separe de la democratización y la justicia social y el respeto a los derechos humanos, sociales y laborales. Así lo explicaron hoy, en rueda de prensa, el Presidente del 40º Congreso, Josep María Álvarez, y el miembro de la Comisión Ejecutiva Confederal, Toni Ferrer, tras la aprobación de una resolución sobre la actual situación de crisis económica, y ante la reunión hoy del G-20.
Toni Ferrer, en referencia a esta cumbre de Jefes de Estado, señaló que “no es el momento de encerrarse en pequeños territorios nacionales, sino de impulsar Europa”, pero con un mensaje claro “Más Europa tiene que ser con la Europa de los derechos y los trabajadores”. Destacó que es necesario producir una armonización fiscal, y “desarrollar un verdadero fondo europeo de inversión destinado a la tecnología, a las infraestructuras y a las políticas industriales y sociales“.
La resolución realiza una apuesta clara por un nuevo modelo económico y social que contribuya a que de esta crisis “salgamos con un nuevo modelo productivo, más equilibrado, más sostenible, un modelo basado en inversión tecnológica, en el desarrollo de políticas industriales, en la potenciación de nuestro sistema de educación y formación y que potencie los servicios públicos como valor de cohesión”.
Control del sistema financiero por parte de las instituciones democráticas
Ferrer destacó, entre las propuestas de la resolución, que el sindicato reclama “al Gobierno y al Banco de España que, de una vez por todas, establezcan flujos de liquidez para empresas, autónomos y familias. “No podemos”, precisó, “asistir a cifras de destrucción de empleo como la de hoy, otra mala cifra, otro mazazo, y que las empresas aleguen para despedir que hay falta de liquidez”.
En este sentido, tras recordar que los problemas que tiene España vienen por la debilidad de nuestro modelo productivo y del calentamiento de nuestra burbuja inmobiliaria, señaló que “las instituciones financieras españolas son responsables de ese calentamiento”, por lo que debe existir “un control del sistema financiero por parte de las instituciones democráticas”.
Ferrer explicó también, ante los problemas que están surgiendo en distintas entidades financieras, que “la inversión, el apoyo público tiene que ser para convertirse en participación, en control político”. Destacó que nadie puede utilizar partidariamente las Cajas, que hay que mantener su estatus jurídico y que “rechazaremos cualquier tentación privatizadora”, pero “sobre todo hay que apoyar su función social y por el arraigo que tienen con los territorios”.
El empleo, eje de las políticas de reactivación
Para Toni Ferer “el empleo no puede ser el rehén en esta situación” de crisis. La resolución del 40º Congreso apuesta por el empleo de carácter estable, con derechos y en condiciones de igualdad, una nueva ley de empleo, la ley integral para garantizar las condiciones de seguridad y salud en el trabajo, una nueva regulación de la negociación colectiva que proteja mejor los derechos de los trabajadores y de las trabajadoras y sobre todo, señaló, “vamos a rechazar es intentar infligir a los trabajadores recortes salariales o congelaciones salariales”.
La patronal debería explicar por qué ha cambiado de estrategia
Josep María Álvarez destacó que “la patronal debería explicar al país porque ha hecho ese cambio de estrategia. Nadie se cree en este país que el problema que tenemos en este momento tenga relación con los salarios”, ni con las condiciones laborales.
Señaló, a este respecto, que la Asamblea de la CEOE es un buen momento para reflexionar y para encontrar medidas que nos ayuden a hacer frente a la actual coyuntura y que UGT viene defendiendo, hacer llegar los créditos a las empresas y a los trabajadores, así como que estos vean incrementados sus salarios para que como consumidores puedan contribuir a la reactivación económica del país, y paralelamente, cubrir las necesidades de las personas que se están quedando en desempleo y sobre todo las que se van a quedar sin percepciones contributivas por desempleo.