14 Oct Presupuestos Castilla y León 2015: ni recuperación, ni empleo, ni protección social
Una vez realizado el análisis preliminar del impacto de líneas generales del Proyecto de Ley aprobado en el día de hoy por el Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León en lo que respecta al empleo, la cohesión social y la actividad económica en Castilla y León, la valoración general de UGT es que son unos Presupuestos propios de final de legislatura con un fuerte componente electoral al incorporar, por un lado, una rebaja de impuestos y por otro, un cuadro macroeconómico para 2015 propio de un escenario virtual de crecimiento, creación de empleo, mayor recaudación y cumplimiento del objetivo del déficit que desafía la realidad económica de nuestra Comunidad Autónoma y de nuestro país.
Un escenario macroeconómico irreal con unos ingresos sobredimensionados y un crecimiento de la economía del 2,1 %, donde el Gobierno de la Junta de Castilla y León confía todas sus previsiones a una supuesta mejoría de la economía a pesar de la pérdida de poder adquisitivo del conjunto de los trabajadores, los empleados públicos y los pensionistas, que repercutirá negativamente en el consumo y la fragilidad de nuestra economía a lo que hay que añadir la seria amenaza de estancamiento que se cierne sobre la Eurozona, en puertas de la recesión, que afectará a nuestras exportaciones.
Unos Presupuestos Generales para Castilla y León que presentan enormes contradicciones al combinar una rebaja de los impuestos en el tramo autonómico del IRPF, el céntimo sanitario y el mantenimiento de la totalidad de los beneficios fiscales que repercutirá negativamente en la capacidad recaudatoria de las arcas públicas mientras que, por otro lado, se apuesta por el endeudamiento como vía de ingresos haciendo uso del margen de déficit publico del – 0,7 % que habrá que sumar a la deuda que acumula nuestra Comunidad Autónoma. Nos resulta contraproducente consolidar el nivel de deuda pública para 2015 que alcanzará los 1.181, 4 M€, es decir el 12 % del presupuesto que vienen a representar la tercera Consejería de la Junta de Castilla y León, para poder acometer una rebaja de impuestos en vísperas de una cita electoral que, con los problemas de ingresos de nuestro sistema tributario, puede provocar un hundimiento de la recaudación si persiste la debilidad de nuestra economía, arrastrándonos a más recortes sociales en un horizonte no muy lejano.
Unas previsiones presupuestarias para Castilla y León que mantienen a toda costa la austeridad y la contención del gasto, dejando sin margen de maniobra a los presupuestos de 2015 para estimular con los recursos necesarios las políticas de gasto relacionadas con la actividad económica y la generación de empleo, así como el fortalecimiento de los niveles de protección social recuperando recursos presupuestarios suficientes en los servicios públicos esenciales y en las políticas sociales.
Unos presupuestos austeros con una previsión de resultados raquíticos que confirman el fracaso de las políticas de austeridad al reconocer un ritmo de crecimiento y de creación de empleo neta muy lento que resulta insoportable para el conjunto de la sociedad. Con esta evolución no se alcanzarían hasta 2025 unos niveles próximos de ocupación similares al año 2007, justo antes de la crisis económica, lo que confirmaría una década perdida en lo que respecta al empleo.
Para el ciudadano de a pie el exiguo aumento del margen del presupuesto puede constituir un espejismo dado que en el 2014 se alcanzó el mínimo histórico en este concepto. El techo de gasto no financiero, que es el indicador de referencia para situar el nivel de intervención de las cuentas en políticas públicas, aumenta escasamente un 1%€. Escasos recursos, por lo tanto, para que las distintas Consejerías que conforman la Junta de Castilla y León puedan destinar a las políticas públicas que percibe el ciudadano y los servicios públicos, donde el Gasto Real disponible de las Consejerías a pesar de sufrir un exiguo aumento de 153 Millones de € con respecto al año pasado, acumula una caída nominal en la legislatura 2012- 2015, tomando como referencia el año 2011, de cerca de – 3.000 Millones de €.
Estos Presupuestos no pueden considerarse como sociales, a pesar del ligero aumento del 2,2 %, es decir 138 Millones de € para el próximo ejercicio, dado que resulta claramente insuficiente para cubrir el tamaño del agujero de recortes que ha sufrido la Educación, Sanidad y Servicios Sociales en los últimos años. Este Proyecto de Ley de Presupuestos, por lo tanto, consolida los recortes en los servicios públicos esenciales que acumulan una caída nominal con respecto a 2011 de 1.700 Millones de € en el periodo de la Legislatura 2012-2015, con un impacto muy negativo en la calidad, en la prestación de dichos servicios y por lo tanto en la cohesión social.
La “supuesta mejoría” de las previsiones macroeconómicas anunciadas en el marco de los Presupuestos Generales de la Comunidad no llegará al empleo y al mercado laboral en 2015. Hay señales inequívocas que desmienten este optimismo, empezando en primer lugar por las propias previsiones macroeconómicas de la Junta de Castilla y León que reconocen que nuestra Comunidad Autónoma generará la mitad de empleo neto 0,9 % que el resto del país 1,4 % a pesar de crecer el 2,1 %. Este es un problema estructural que arrastra nuestra economía desde hace décadas y que continuará persistiendo, al igual que la brecha existente en la tasa de cobertura en la prestación por desempleo que corre el riesgo de ir aumentado. La exigua creación de empleo estará ligada a la estacionalidad, donde el aumento de la precariedad y el repunte del empleo a tiempo parcial será una tónica en las relaciones laborales que continuarán arrastrando la rémora del bloqueo de la negociación colectiva. La legislatura de este Gobierno ofrecerá un balance desolador en lo que respecta al empleo, con la destrucción de puestos de trabajo con respecto a 2011 y todo ello, para acabar teniendo, en el mejor de los casos, más de 220.000 desempleados al finalizar 2015.
Unas cuentas públicas de la Comunidad que en el marco de los Presupuestos Generales del Estado desmienten todo signo de recuperación económica al continuar consolidando los recortes en el poder adquisitivo de los trabajadores, de los más 100.000 empleados públicos y de los más de 600.000 pensionistas de Castilla y León, que supondrá una perdida como mínimo de 1,5 % en el PIB de nuestra Comunidad Autónoma para 2015.
La prioridad no son las personas. Con este proyecto de ley la Junta de Castilla y León se desentiende del paro masivo y las desigualdades, trasladando un mensaje claro al conjunto de la sociedad: la tan deseada recuperación será muy lenta, pero también muy larga, lo que evitará la recuperación de los derechos sociales y los servicios públicos esenciales, prolongando a su vez la agonía de cientos de miles de ciudadanos y ciudadanas de nuestra Comunidad Autónoma.
Con estos Presupuestos no se va a propiciar una salida real de la crisis. Son unos presupuestos extremadamente restrictivos para generar actividad económica y creación neta de empleo, provocando con ello justo el efecto contrario: un insuficiente crecimiento del PIB, una tasa de paro intolerable entorno al 20% y un empobrecimiento del conjunto de la ciudadanía con una pérdida de poder adquisitivo de, al menos, 500 millones de euros.
No son los presupuestos de la recuperación, del empleo y de la protección social. Desde UGT, consideramos que la apuesta por este marco presupuestario es un error: Sin la recuperación de los salarios y el poder adquisitivo de las pensiones, así como de las políticas de gasto necesarias para estimular la demanda y fortalecer la cohesión social vía presupuestos generales, se antoja extremadamente difícil una recuperación real.
En definitiva, las cuentas de cierre de legislatura vuelven a situar ante la ciudadanía unos presupuestos de grandes ausencias en medidas y recursos suficientes para hacer frente al elevado desempleo, la desigualdad y la extensión de la pobreza que han venido para quedarse en miles de hogares. Se vuelve a perder una nueva oportunidad para asegurar al conjunto de la sociedad una recuperación tanto económica como social. Una legislatura 2012-2015, que puede catalogarse como perdida para los trabajadores y la inmensa mayoría de los ciudadanos.
En las próximas fechas, UGT presentará un análisis más exhaustivo de las cuentas de la Comunidad para el próximo ejercicio 2015, incorporando una propuesta en política fiscal junto con otras medidas en políticas de gasto presupuestario. A su vez, el sindicato iniciará una ronda de contactos con los Grupos Parlamentarios de Castilla y León.