Agustín Prieto: “Sería un tremendo error no conseguir que Caja Ávila y Caja Segovia se unieran al acuerdo de fusión iniciado”

12 Ene Agustín Prieto: “Sería un tremendo error no conseguir que Caja Ávila y Caja Segovia se unieran al acuerdo de fusión iniciado”

Un año después de que PP, PSOE, IU, Cecale, CCOO y Csica suscribieran una declaración de apoyo a la integración de las seis cajas de ahorro de la Comunidad, del que se desmarcó UGT, el secretario regional de este sindicato, Agustín Prieto, mantiene su postura de que era mejor una fusión, proyecto que ahora encabezan Caja España y Caja Duero, después de que se hayan descolgado por el camino las otras cuatro entidades financieras. Pese a ello, sorprendió que, precisamente, Prieto fuera uno de los tres consejeros que votara en contra del proceso en el Consejo de Administración de Caja Duero de este martes. En esta entrevista a la agencia Ical, el líder ugetista argumenta su voto y mantiene que se debe a que, a día de hoy, no tienen garantías de que se vayan a mantener todos los empleos, una obligación para una central sindical histórica como la que dirige. Además, anima al resto de cajas de la Comunidad a que se unan a la operación para que la nueva entidad no sea sólo la séptima de España, sino la cuarta o la quinta, lo que sería “bueno y positivo” para Castilla y León.

El martes los consejos de administración de Caja España y Caja Duero sometieron a votación la fusión entre ambas entidades, ¿su voto en contra es estrictamente por motivos laborales?

Estamos de acuerdo con la fusión, siempre la hemos defendido, pero no podemos obviar que hay muchas circunstancias que afectan a los trabajadores y queremos preservar y garantizar que las condiciones laborales sean las adecuadas. Se votó en contra por dos cuestiones. Primero, por la falta de información, ya que en el Consejo de Caja Duero no se nos dio ni siquiera el acuerdo que se había suscrito el día anterior, con lo cual no teníamos conocimiento suficiente. Y en segundo lugar, porque cuando se nos dio a conocer, por insistencia nuestra, vimos que no reflejaba ninguna cuestión básica para preservar los derechos de los empleados. La fusión es necesaria para Castilla y León, pero tiene que haber una garantía total de empleo, sin traslados forzosos, despidos y EREs. Todo eso es compatible. Había una serie de lagunas, y por responsabilidad votamos en contra.

¿Cuáles son esas lagunas que intuye en el documento de acuerdo?

Se desconoce el número de oficinas que se cierran, el número de trabajadores que deben acudir a posibles prejubilaciones y la claridad que requiere un proceso tan importante, con todos los documentos sobre la mesa. Si pretendemos que no haya ningún despido, necesitamos esa garantía y la voluntad negociadora de las partes. Todavía no ha llegado el protocolo laboral que se comenzará a negociar este lunes, 11 de enero, y en ninguna de las reuniones ha habido un documento riguroso para un acuerdo laboral. Por lo tanto, lo más responsable era decir que no. Esto no quiere decir que en el siguiente Consejo, en febrero, si disponemos de la información y el protocolo laboral está ya firmado, mantengamos la misma postura. Si se cumplen estas condiciones UGT dirá que sí al proyecto de fusión, pero éste no se puede pagar a costa de los trabajadores. Habrá que cerrar oficinas, pero no por eso sobran personas: hay que dar un mayor trato y cercanía, una atención muy profesional y más rápida. Todo eso se consigue con personas y no con máquinas. Es lo que nosotros defendemos. Yo soy consejero y no tenía el documento firmado el día anterior en Tordesillas. En un proyecto tan trascendente, en el que la Comisión Negociadora ha estado días trabajando, no se nos puede exigir tomar una decisión en un rato. Hay que empezar las cosas por los cimientos porque, al menos en Caja Duero, no se ha discutido el plan de negocio para ver si la fusión es viable, que estoy seguro que lo es, pero no se ha tratado. Tenemos los estudios de KPMG, pero aún no se ha manifestado el Consejo de Caja Duero, que lo hará el día 15 de enero, aunque lo lógico es que se hubiera hecho antes.

¿Está satisfecho del trabajo de los presidentes de ambas cajas y de la Comisión Negociadora?

No han tenido un papel nada fácil, porque concentrar las aspiraciones de las dos cajas es una labor ardua y complicada. No debe existir la sensación de que hay vencedores ni perdedores, aunque al final unos estarán más contentos que otros, pero en un pacto todo tiene que ser así, y más si se está desarrollando una operación entre iguales, dos cajas potentes y solventes y con futuro, que seguramente también lo serían por separado, pero que será mayor si se fusionan. Sinceramente, el trabajo de la Comisión ha sido bueno, pero no nos satisface por la falta de vinculación clara con el aspecto laboral, provocado por las premuras y las prisas. Con un par de días más se podría haber conseguido que se hubiera incorporado al documento la garantía de que no habrá medidas traumáticas en las plantillas, algo que en el fondo están de acuerdo ambas cajas.

¿Entonces no cree a los presidentes cuando dicen que supeditan todo a un acuerdo laboral?

Si en febrero está el acuerdo laboral, lo apoyaremos, si no lo hay, seguro que quedará supeditado, porque el Consejo de Administración de Caja Duero se ha manifestado siempre a favor de condicionar todo al acuerdo laboral, y UGT, también en Caja España, tratará de vincular lo uno a lo otro. Tiene que haber un pacto laboral negociado y pactado entre las dos empresas y los sindicatos. Confío en que será así, porque es como se ha hecho en otros procesos de fusión, con transparencia, característica que en algunos aspectos no se ha visto. Por eso hemos votado en contra en el inicio del camino, contra las formas por no hacer las cosas bien, por no haber transparencia y por no garantizar determinadas cuestiones desde el punto de vista laboral. Si las dos cajas tienen la importancia que tienen es, fundamentalmente, gracias al buen hacer de muchos trabajadores a lo largo de muchos años. Eso no se puede tirar por la borda. Si al final será la séptima caja de España, estoy seguro de que a largo plazo generará nuevos empleos.

Siempre ha sido partidario de la fusión, ¿cree que su voto en contra puede dar alas a quienes se oponen al proyecto radicalmente?

No, porque UGT está esgrimiendo sus razones, se confundirían. Queremos la fusión y somos partidarios de ella desde el principio, pero con las condiciones laborales sabidas. El que piense que detrás de nuestra negativa hay otro tipo de cosas se equivoca. Tenemos que defender los intereses de los trabajadores y estoy seguro que lo habrá y por lo tanto nuestro voto será afirmativo.

¿Es posible acometer la fusión sin que haya ajuste de plantilla y sin que se produzcan traslados de trabajadores?

Hay que ser realistas y tener los pies en el suelo. Todos sabemos que un proceso de fusión seguramente tenga reajustes, ¡pero ojo!, en el documento no se citaba que hubiera o no algún tipo de medida traumática, lo que quiere decir que si hay que hacer reajuste, se pueden buscar voluntarios consensuados y prejubilaciones pactadas con buenas coberturas de su salario. Si hay un acuerdo previo y aceptación voluntaria de una persona que desea irse, pues eso no sería una medida traumática y estaría dentro del protocolo laboral. En cuanto a los traslados, UGT cree que es compatible dejar todo el empleo como está ahora y, en unos años, si hay que reajustar el empleo, se podrá hacer con prejubilaciones pactadas. Al final del proceso se volvería a crear empleo. En la situación económica actual, ¿por qué no vamos a disponer de políticas como las que se han hecho en Alemania o en otros países? En el pacto laboral podemos hablar de reducción de jornada para que al final trabajen más personas, o de oficinas que ahora están saturadas porque tienen muchos clientes. Para evitarlo y conseguir un trato más eficiente. Se necesitan personas. Si en una calle hay dos oficinas y se cierra una, el volumen de negocio de las dos lo absorberá la que permanezca abierta.

¿Es posible aplicar en las cajas elementos de flexibilidad que se han introducido en otros sectores como la automoción?

No es el mejor ejemplo, porque las cadenas de montaje tienen otros parámetros distintos y la producción que se hace es otra. Estamos hablando de una calidad del servicio que hay que dar a los impositores y al usuario de la caja. En una cadena puedes tener más demanda porque existen más pedidos, o se para por lo contrario, pero aquí hay que prestar el mismo servicio durante los 365 días del año

¿Tiene UGT dificultades para mantener un discurso único, porque en Caja España votan sí, en Caja Duero, no, y en Burgos apoyan un SIP que se habían rechazado de forma tajante?

No hay diferencia, ni problemas. Los ugetistas de Caja España están en la misma posición que los de Caja Duero: Son representantes de la organización que defienden a ultranza todos los intereses de los trabajadores. Todos los pasos que se den a partir de ahora serán unánimes, pero tampoco somos un sindicato de pensamiento único, ¡faltaría más!. Para febrero sólo pido información con al menos 24 horas de antelación a la celebración de los consejos, pero la postura será la misma. En cuanto a Caja de Burgos, los compañeros de UGT lo han hecho de libro. Cuando criticamos el proceso de integración al inicio, sólo pedíamos que su naturaleza jurídica final fuera el resultante de caja, y es lo mismo que han pedido los compañeros de Burgos: vale, vamos adelante, pero que el resultado final sea caja.

¿Espera que en los consejos del mes de febrero ustedes puedan contar con toda la información en el ámbito de negocio y laboral?

Voy a trabajar para que antes del siguiente consejo tengamos toda la información del acuerdo de fusión y para que esté aprobado el pacto laboral, porque es la mejor garantía. Ello llevará a una aprobación por unanimidad en los consejos. Luego, esperamos luchar para que lo hagan las asambleas y poder convencer a sus miembros de que es un buen acuerdo para las dos cajas, que preserva el empleo y la plantilla.

Cómo analiza el proceso de reforma del sistema financiero de la Comunidad. Se empezó con un SIP a seis y se queda en una fusión a dos, ¿es para estar satisfecho?

No estamos satisfechos. En el futuro se deben de integrar el resto de cajas. Necesitamos no ser la séptima entidad de España, sino la cuarta o la quinta y eso nos lo podrían dar entrando las otras cajas de la Comunidad. Coincido con la Junta cuando dice que no le gustan las fusiones con cajas de fuera. Yo las defendí al principio porque habría menos problemas para integrarse, sin duplicidad de oficinas, algo que desde el punto de vista laboral sería lo deseable, pero la Junta nos convenció de que es una competencia de la Administración autonómica y que la ejercería, y que jamás aceptaría una fusión o integración interregional.

¿De quién es la responsabilidad de que el proyecto no sea a seis?

La fusión entre Caja España y Caja Duero es un primer paso y nos gusta, pero si se hace bien, no hay que parar, hay que ir a otro tipo de fusiones. No hay responsables, sino que ahora se necesita que otras entidades se sumen a este proyecto positivo para la región.

¿Qué deberían hacer el resto de cajas?

Una vez decididas las reglas del juego, con la reforma de la Ley de Cajas, yo comparto la visión del Gobierno regional. A partir de ahora sería un tremendo error no conseguir un acuerdo mayor y que Caja Ávila y Caja Segovia se unieran a la fusión iniciada por Caja España y Caja Duero. Ninguna de las dos ha iniciado un proceso y sería un buen momento para que estén en la nueva entidad, sería bueno para la Comunidad. Es importante que Castilla y León tenga fortaleza financiera y las cajas son vitales para vertebrar la región. Cuanto más potente sea el sector, más positivo para la región.

¿Qué opina UGT de los pasos que ha dado Caja de Burgos?

Ya veremos que pasa. La entidad tiene que dilucidar su propio futuro con las cajas de fuera y ahora no sabemos en qué situación se encuentra.

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