Con este nivel de poder adquisitivo de los salarios la recuperación es imposible

11 Jul Con este nivel de poder adquisitivo de los salarios la recuperación es imposible

Los datos de IPC correspondientes al mes de junio publicados hoy por el INE reflejan para Castilla y León una tasa de variación anual del 0,1%, una décima por debajo de la registrada el mes anterior y mantienen la incertidumbre sobre la recuperación económica. Las rentas de las familias, sometidas durante los últimos años a una pérdida de poder adquisitivo, no son suficientes para hacer frente a la necesidades básicas de consumo, por lo que se ven obligadas a utilizar los ahorros. Reivindicamos un cambio radical en la política económica y laboral que pase por la mejora del poder adquisitivo de los salarios a través de la Negociación Colectiva, la generación de empleo y de calidad y la recuperación de derechos laborales perdidos, porque solo la dinamización del consumo y la inversión , así como una política centrada en las personas y el empleo nos llevará al final de la crisis.

La tasa de variación anual del IPC correspondiente al mes de mayo en Castilla y León es del 0,1%, una décima menos que la registrada en el mes de mayo.

La incertidumbre ante la recuperación económica se mantiene frente a las previsiones del Gobierno y del FMI, entre otros. El escenario sigue caracterizado por un muy débil crecimiento de la actividad económica y un insostenible nivel de desempleo, además del riesgo persistente de un exiguo crecimiento de los precios, con las consecuencias perjudiciales que de ello se deriva para cualquier economía, tanto en términos de actividad económica y financiera, como en términos de empleo.

La desigualdad en las rentas se enmarca en un escenario del mercado de trabajo de continuo deterioro del empleo y de su calidad, lo que se traduce en que la renta de las familias no es suficiente para hacer frente a las menguadas decisiones de consumo, menguadas por la caída de su renta disponible bruta, derivada del descenso de la remuneración de los asalariados y del volumen neto de prestaciones recibidos por los hogares. Por eso tienen que recurrir a sus ahorros para hacer frente a las necesidades de consumo, con las consecuencias que esto tiene en relación con la incertidumbre y la confianza económica en el futuro.

Este escenario es el resultado de las políticas de austeridad, que están extendiendo la desigualdad y la pobreza en España. Porque los desmedidos ajustes en el gasto público, las sucesivas reformas laborales, de la negociación colectiva y de las pensiones han provocado que la demanda interna, principal pilar de nuestra economía, se haya ralentizado enormemente. De ahí la situación de la actividad económica, del empleo, pero también de los precios.

Desde UGTCyL exigimos un cambio radical en la política económica y laboral, porque la recuperación pasa por la mejora del poder adquisitivo de los salarios, la generación de empleo de calidad y por la recuperación de los derechos laborales perdidos. Solo a través de la dinamización del consumo y de la inversión, y por lo tanto de la demanda interna, podremos empezar a pensar en un verdadero final de crisis que se iniciará solo a través de las mejoras de los salarios en términos reales y la recuperación del empleo.

Apostamos por una política centrada en las personas y el empleo, con una salida más equilibrada y más justa, con reformas de calado para conseguir una economía competitiva y más sostenible a largo plazo, basada en la mejora de la productividad y el valor añadido, la generación de empleo de calidad y el fortalecimiento de nuestro Estado del Bienestar.

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