El 36% de los accidentes laborales afectan a trabajadores con menos de 1 año de antigüedad

27 Abr El 36% de los accidentes laborales afectan a trabajadores con menos de 1 año de antigüedad

ICAL/R. VALTERO.

Hoy se han presentado los actos que UGT y CCOO de Castilla y León desarrollarán de forma conjunta con motivo del Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo bajo el lema “Por una gestión digna de las Bajas Laborales”.

La Secretaria de Salud Laboral y Política Social de UGT Castilla y León, Azucena Pérez Álvarez, ha señalado que desde hace tiempo venimos alertando que bajo el pretexto de la crisis son muchas las empresas que han dejado de lado las políticas preventivas y que el descenso de la siniestalidad laboral en los últimos cuatro años no se puede explicar por una mejora de las condiciones laborales, sino por la pérdida progresiva de empleo.

En relación a los datos sobre siniestralidad laboral en Castilla y León en 2015, los ha calificado como “alarmantes”, con un aumento del 9%, con casi 24.000 accidentes con baja médica y 36 muertos. Respecto a 2016, en lo que va de año la cifra es aún peor, con un incremento de la siniestralidad del 10%.

Pérez se ha referido a un dato con el que se constata la incidencia de la temporalidad en la siniestralidad y es que casi el 36%, concretamente del 35,54%, de los accidentes laborales se produce en trabajadores con menos de 1 año de antigüedad. A esto hay que añadir que la probabilidad de sufrir un accidente de trabajo se multiplica por dos en los contratos temporales. Es decir, que una alta rotación de contratos de corta duración impide la información y la formación en cuanto a riesgos y medidas preventivas existentes en la empresa.

Otro dato revelador es que en torno a 20.000 trabajadores carecen de convenio colectivo, lo que les dificulta poder reivindicar mejores condiciones de seguridad en el trabajo al tiempo que les hace más vulnerables a las presiones.

La responsable de Salud Laboral y Política Social de UGT en la Comunidad hizo también hincapié en el problema de las enfermedades profesionales, a las que se refiriró como “silenciadas” debido a su infradeclaración e infradiagnóstico, además de señalar que los riesgos psicosociales tampoco son tenidos en cuenta.

Ante este panorama reclamó, tanto a los partidos políticos como a las instituciones, la necesidad de que recojan en sus agendas un asunto vital para los trabajadores como es la salud y seguridad en el trabajo, así como que se asuma, de una vez por todas, que la precariedad, el deterioro de las condiciones de trabajo y la desregulación de las relaciones laborales están detrás de uno de los principales problemas de salud pública.

Para ello es necesario trabajar en una estrategia globlal que recoja, entre otras medidas, la inclusión de enfermedades mentales en las enfermedades profesionales, formación en Salud Laboral de médicos de atención primaria para diagnóstico y detección de enfermedades profesionales, en Castilla y León es prioritario y urgente desarrollar un sistema de comunicación de sospecha de enfermedades profesionales desde los médicos del Sacyl y los servicios de prevención al INSS; establecer sanciones para aquellas Mutuas que derivan enfermedades profesionales al Sistema Público de Salud, vigilancia de la salud orientada a la detección de patologías derivadas del trabajo, preservar las garantías y derechos de los delegados de prevención así como crear la figura del Delegado Territorial o Sectorial fundamental para pymes y microempresas.

Además se han denunciado también las prácticas de control y gestión de las bajas laborales llevadas a cabo por las Mutuas Colaboradoras con la Seguridad Social, presionando a los trabajadores para reducir la duración de la baja sin tener en consideración el estado de salud sino solamente cuestiones económicas.

Para terminar señaló que “está demostrado que donde hay representación sindical las condiciones de trabajo son mejores y menor la siniestralidad”.