Es hora de impulsar potentes incrementos salariales

12 Ago Es hora de impulsar potentes incrementos salariales

La evolución negativa de los precios (la tasa anual se sitúa en Castilla y León en el -0,9%) es un síntoma más de un crecimiento económico frágil y desequilibrado, que no llega a las familias y los trabajadores. Frente a las políticas de austeridad, que han incrementado la pobreza y las desigualdades, UGT demanda políticas fiscales y sociales expansivas y un cambio en la política de rentas, incrementando el poder adquisitivo de los ciudadanos (los empleados públicos, los pensionistas y los trabajadores del sector privado). En este sentido, el sindicato demandará potentes incrementos salariales en 2017, así como un aumento del SMI hasta alcanzar los 800 euros en el primer año de la próxima legislatura.

Según los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el IPC en Castilla y León sigue en su senda negativa. A pesar de que la tasa anual aumentó dos décimas, hasta el -0,9%, la variación mensual de los precios ha caída un punto y tres décimas, desde el 0,5% de junio al -0,8% en julio.

La inflación subyacente, que mide la variación general de precios descontando los alimentos no elaborados y los productos energéticos, aumenta una décima y se sitúa en el 0,7%, 1,3 puntos porcentuales por encima del IPC general.

La inflación en Castilla y León, al igual que a nivel nacional sigue en negativo, tal y como ponen de manifiesto todos los indicadores de la evolución de los precios. Esto no es sino otro síntoma del inconsistente crecimiento de nuestra economía. Porque el PIB crece pero no llega a familias y trabajadores, dado que está basado en un modelo agotado en términos productivos e incompatible con el progreso social y la igualdad.

En lugar de centrarse en aumentar la recaudación y los ingresos públicos, las políticas del Gobierno del PP se han centrado en exclusiva en la austeridad y el recorte de gasto, dando lugar a un mayor debilitamiento de la estructura económica y una creciente desigualdad social, en consonancia con la degradación de las condiciones laborales impuestas por las reformas de 2010 y 2012. Esta situación, que se ceba en los trabajadores y trabajadoras con peores condiciones laborales y salariales, está lastrando la reactivación económica y empeorando la calidad de vida de las familias, según los datos oficiales.

Para UGT Castilla y León urge un cambio de la política de rentas para revitalizar la demanda interna (y con ella los precios), incrementando el poder adquisitivo de los empleados públicos y los pensionistas, restaurando plenamente el Pacto de Toledo, y garantizando ganancias de poder adquisitivo a los trabajadores en el sector privado. En este sentido, el sindicato demanda potentes incrementos salariales en las futuras negociaciones en 2017, así como un aumento del SMI hasta alcanzar 800 euros en el primer año de la próxima legislatura. Porque el impulso de los salarios es clave para recomponer las rentas en España y lograr que el crecimiento llegue a todos y así se afiance su sostenibilidad futura.