FITAG-UGT vuelve a rechazar las pretensiones de Oaktree en PANRICO

31 Oct FITAG-UGT vuelve a rechazar las pretensiones de Oaktree en PANRICO

Durante la última reunión de la comisión negociadora del ERE que Oaktree quiere aplicar en Panrico, celebrada el 30 de septiembre, los representantes de FITAG-UGT, tras constatar que se había abonado el resto de la nómina de septiembre como se había acordado en el Sima, tuvieron conocimiento de la reducción del número de despidos que plantea la empresa de 1.040 a 875, además de una reducción salarial que pasa del 30% al 26%.

En la misma línea se han pronunciado sobre las indemnizaciones, reconociendo que se podría superar los 20 días por año de servicio que propusieron desde el inicio de las conversaciones.

A pesar de ello y aunque desde el Sindicato se reconocen los movimientos realizados, UGT ha vuelto ha rechazar las pretensiones de los representantes de Oaktree, reivindicando una nueva revisión de las mismas ya que siguen siendo inaceptables.

La representación de FITAG-UGT en la mesa de negociación ha dejado meridianamente claro el escenario en el que se puede dar un hipotético acuerdo y que pasa, en primer lugar, por reconsiderar el número de afectados por el expediente que tiene que reducirse mucho más.

En segundo lugar, la reducción salarial es inasumible y mucho menos para las compañeras y compañeros que recientemente ya han sufrido una bajada de sus salarios, por lo que un nuevo descenso de las retribuciones del 26% es algo que no se contempla a nivel sindical.

Al mismo tiempo, si hubiese despidos éstos deberían ser voluntarios y las indemnizaciones tendrían que estar en línea con los últimos expedientes pactados. Es evidente que cualquier fraccionamiento de estas indemnizaciones tiene que tener una garantía de cobro, avalándose con patrimonio de la compañía su fuera necesario.

No es posible un acuerdo en los términos que plantea la empresa sin la aportación de fondos del accionistas y propietario de Panrico; ni tampoco sin un plan de negocios que lo sustente que sea exigible por la parte social y realizable por parte de la empresa. Por lo tanto, ese plan de negocio tiene que ponerse negro sobre blanco y formar parte del acuerdo, en caso de que se llegue a él.

Por último, la desconfianza hacia las verdades intenciones de Oaktree y su hombre persisten, por lo que desde FITAG-UGT se han planteado dos cuestiones fundamentales, la primera es que el accioni8sta único y dueño de la empresa se incorpora a la mesa de negociación y asuma los compromisos que le correspondan y, segunda, que se arbitre la forma legal necesaria para que una representación de los trabajadores participe en los órganos de decisión de la compañía con la suficiente capacidad para impedir que Panrico se trocee y se liquide en este proceso.

Estas son las propuestas que la representación de UGT planteó en la última reunión y que recibieron la adhesión del resto de representantes sindicales y sindicatos participantes en las negociaciones, por lo que se espera que Oaktree y su representante reflexionen sobre ellas y reconsideren sus propuestas para poder avanzar en la resolución de la crisis que está afectando a Panrico y sus trabajadores.