14 Oct La caída de la demanda en el consumo sigue sin corregirse y afecta con más crudeza a Castilla y León
UGT Castilla y León valora este dato como negativo y muy preocupante, ya que si a falta de 3 meses para acabar el año nos encontramos en una inflación del -1 a nivel nacional y del -1,5 a nivel regional, significa que hay que pensar en que estamos inmersos en un proceso de deflación.
No sólo el dato de IPC es negativo sino que también está cayendo la inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos). En julio de 2008 se situaba la inflación subyacente en el 3,5 y en los datos de septiembre de 2009 se encuentra en el 0,1, lo que significa una caída brutal en la demanda interna. Esta situación afecta con más crudeza a nuestra Comunidad.
Es por ello que UGT Castilla y León considera inaceptable la rebaja de los salarios propuesta por los representantes de los empresarios, y defiende una política de garantía y mejora del poder adquisitivo, con el fin de estimular la demanda, y lograr la tan ansiada recuperación económica. Una caída de los salarios únicamente conduce, por un lado, a aumentar más aún las desigualdades, y por otro lado, a deprimir más el consumo, lo que repercutiría inmediatamente en la destrucción de más tejido productivo y con ello de más empleo. En definitiva, es fundamental no ahogar el poder adquisitivo de los trabajadores porque sin demanda no hay producción. Y sin producción no hay empleo.
Desde el Sindicato se exige seriedad a los representantes de Cecale, cuya intransigencia ha bloqueado la negociación colectiva y ha provocado la paralización de 250 convenios colectivos pendientes de negociación, lo que afecta a más de 105.000 trabajadores, además de los 30.000 que carecen de convenio de referencia.
Seguimos considerando necesario el facilitar la corriente crediticia que facilite la actividad de la pequeña y mediana empresa y que potencie el consumo y evite el enfriamiento de la economía, así como consolidar y ampliar el sistema de protección social que ampare a todos los trabajadores que han agotado prestaciones, con la intención de paliar su situación y facilitarles tanto su subsistencia como la de sus familias.