26 Mar La educación tiene motivos para secundar la huelga general “Quieren acabar con todo”
La repercusión de esta reforma laboral en el sector de la enseñanza es grande. Y, aunque todavía no afecta al personal funcionario resulta evidente el peligro que se cierne sobre una eventual modificación del Estatuto Básico del Empleado Público, tendente a adelgazar las plantillas públicas mediante otras fórmulas distintas de la congelación de convocatorias de oposiciones.
El profesorado y el PAS debe saber que la mejor defensa de sus derechos es la protesta unánime contra esta reforma. Una reforma que es injusta, ineficaz e inútil.
L@s estudiantes están viendo que esta drástica reforma laboral junto a las últimas políticas impuestas desde Europa merma sus posibilidades de acceso al mercado laboral, con la creación de un nuevo contrato “para emprendedores” que les deja a merced del empresario y sin ningún tipo de subsidio. Por tanto l@s estudiantes son uno de los colectivos perjudicados por esta reforma, pues se está viendo como sus derechos como futuros trabajadores se están viendo mermados. Así mismo, la calidad de la enseñanza pública, a través de la subida desmedida de las tasas, Plan Bolonia, supresión de becas, reformas estatutarias pretenden mermar aún más la democracia interna y la poca representación que tienen l@s estudiantes.
En la universidad, los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) están llamando a la puerta. La reforma laboral extiende el despido por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción al personal laboral al servicio del sector público.
Una respuesta rotunda por parte de los estudiantes, empleados públicos y trabajadores en general, secundando la huelga general del día 29, haría que el Gobierno se replantease sus políticas económicas y repartiese más equitativamente el peso de la crisis, buscando los ingresos necesarios para equilibrar los presupuestos a través de una reforma fiscal progresiva, de un mayor control sobre las entidades financieras y a través de la imposición de medidas que permitan que aflore la economía sumergida existente.