La evolución de los precios demuestra el desigual reparto de las cargas derivadas de los ajustes

13 Mar La evolución de los precios demuestra el desigual reparto de las cargas derivadas de los ajustes

Los datos de IPC correspondientes al mes de febrero, publicados hoy por el INE, han supuesto en datos interanuales el incremento de una décima en Castilla y León lo que sitúa la inflación en la comunidad en el 3,0%, siendo la cuarta más inflacionista. Estos datos muestran que los precios no se moderan a pesar de las continuas caídas del consumo y de la inversión, lo que da una idea del desigual reparto de las cargas derivadas de los ajustes que se vienen produciendo en la economía. Para UGT, resulta difícilmente explicable que mientras que la remuneración de asalariados y los costes laborales caen de forma muy importante, el excedente bruto de explotación de las empresas continúe creciendo. El sindicato considera que es inaplazable un cambio en la política económica del Gobierno y que ésta se encamine al impuso de la actividad económica, el crecimiento económico y el empleo. Si se mina la recuperación del consumo y la inversión a través de la continua pérdida de poder adquisitivo de trabajadores y pensionistas, y se acompaña de una fuerte reducción del gasto público, el resultado es un país en caída libre.

Según los últimos datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el Índice de Precios de Consumo (IPC) en Castilla y León se sitúa en el mes de febrero en el 3,0%, dos décimas por encima de la media nacional (2,8%), lo que nos sitúa como la cuarta comunidad más inflacionista.

Los grupos que han tenido mayor influencia positiva en la evolución del dato interanual del IPC en Castilla y León son Transporte, que aumenta su tasa seis décimas situándola en el 3,7% por la subida de los precios de los carburantes; Medicina, con una tasa anual del 11,5%, siete décimas superior a la del pasado mes por la subida del precio de los medicamentos y otros productos farmacéuticos.

Los datos son esclarecedores: mientras que la remuneración a los asalariados y los costes laborales caen de forma muy importante, el excedente bruto de explotación de las empresas continúa creciendo. Los costes laborales se vienen reduciendo de forma significativa en los últimos trimestres, la remuneración de los asalariados experimenta una fuerte caída y los incrementos medios pactados de los convenios se moderan en cumplimiento del II AENC , el aumento de los márgenes empresariales está provocando que no llegue a producirse convenientemente el ajuste vía precios. Resulta difícilmente explicable que en el mencionado escenario de caída de salarios y costes laborales los excedentes de las empresas sigan creciendo a un ritmo del 1,4%.

El dato del IPC, por lo tanto, lejos de ser una buena noticia, supone una nueva prueba de que la crisis económica, lejos de remitir, parece que puede llegar a prolongarse mucho más tiempo. Cada vez es más evidente que la política económica que está llevando a cabo el Gobierno, centrada en los recortes y en los ajustes y, dentro del mercado laboral, en la devaluación de los salarios, no sólo no es eficaz, sino que es totalmente contraproducente para salir de la crisis. Tal y como se está ocurriendo, si se mina la recuperación del consumo y de la inversión a través de la continua pérdida de poder adquisitivo de trabajadores y pensionistas, y se acompaña con una fuerte reducción del gasto público, incluso del destinado a la inversión, el resultado al que se llega es al de un país en caída libre.

Por todo ello, desde UGT defendemos un cambio en la política económica del Gobierno encaminado al impulso de la actividad económica mediante la implementación de políticas expansivas, destinadas al estímulo al crecimiento económico y al empleo. La austeridad ciega, la depresión salarial y los recortes de derechos en ningún caso traerán la reactivación económica, y solo supondrán más destrucción de empleo y más desigualdades sociales.

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