Nueva agresión en el Zambrana

21 May Nueva agresión en el Zambrana

Desde la UGT queremos hacer llegar a la opinión pública nuestra más absoluto rechazo e indignación, ante los hechos que nuevamente están acaeciendo en el Centro de Menores Zambrana, ante la permisividad y pasividad de las diferentes entidades públicas y privadas que dirigen y gestionan el mismo.

La pasada semana, este sindicato ha tenido conocimiento de que se ha producido una nueva agresión grave a una Educadora de la Fundación Grupo Norte, que trabaja en el Área de Reforma de Menores de dicho Centro, de titularidad pública.

Se produjo el pasado jueves 15, cuando una interna de la unidad de chicas, agredió violentamente a una educadora, sujetándola, arañándola y propinándola un fortísimo puñetazo en el oído. A causa de las lesiones recibidas, la educadora se encuentra de baja médica desde el día de los hechos.

En relación a esta última agresión, la UGT quiere manifestar su completo desencuentro y desagrado con la dirección del Centro Zambrana y de la Fundación Grupo Norte, ya que con anterioridad, los trabajadores de dicha unidad, venían informando del elevado riesgo de agresión que valoraban por parte de esta menor, sin que ninguna de las Direcciones, tomaran medidas preventivas específicas para evitar este lamentable incidente que finalmente se produjo.

Aunque ante la evidente gravedad de los hechos, la aplicación de sanciones disciplinarias por estos hechos hubiera sido lo lógico conforme a la Ley del Menor y su Reglamento, no se ha instruido ningún expediente sancionador a esta interna.

Desde la UGT queremos hacer llegar la preocupación que nos trasmite este clima de inseguridad sobre el que se está desarrollando la convivencia en el Área de Reforma del Centro Zambrana, valorando que la intervención socioeducativa que se pretende realizar se torna evidentemente comprometida en estas condiciones.

La labor de los profesionales que llevan a cabo estas funciones, así como la propia convivencia, se ve obstaculizada ya que no se ofrece la protección necesaria, conforme se dictamina en la Ley del Menor, y su desarrollo normativo, donde textualmente se cita:“el internamiento, en todo caso, ha de proporcionar un clima de seguridad personal para todos los implicados, profesionales y menores infractores, lo que hace imprescindible que las condiciones de estancia sean las correctas para el normal desarrollo psicológico de los menores”.

De esta manera, se entiende que la labor reeducativa y resocializadora que se pretende abordar, se establece en ocasiones a partir del sentimiento de impunidad ante la agresión verbal y física por parte de los menores y jóvenes, que ven cómo éstos actos no son sancionados en todas las ocasiones, y que mucho menos, son denunciados por parte de la Dirección del Centro ante el Jugado de Menores, como cabría esperar.

En estas situaciones, son los trabajadores los que, personalmente, se ven obligados a cursar dichas denuncias, sin apoyo alguno ni de la Dirección del Centro ni de la Fundación Grupo Norte.

A este lamentable escenario, hay que unir la absoluta precariedad laboral en la que se encuentra el colectivo, ante el incumplimiento absoluto del Convenio Colectivo de Acción e Intervención Social que les debería regir, y que la Dirección de la Fundación Grupo Norte se niega en rotundo a aplicar, sin que la administración pública, por medio de la Gerencia de Servicios Sociales, se pronuncie sobre dicho incumplimiento.

Como consecuencia, los trabajadores desarrollan jornadas de trabajo de siete días continuados, con aplicación del máximo legal de horas permitido en cómputo anual (1.800), prestando atención directa a los menores y jóvenes durante todo el turno. Como no podía ser de otra manera, el número de bajas por estrés laboral y depresión continua siendo excesivamente elevado.

La política de la Dirección de Fundación Grupo Norte, lejos de buscar la solución a estos problemas de prevención y salud laboral, ha pasado por tomar medidas como el despido improcedente de trabajadores en situación de I.T. por las circunstancias descritas anteriormente, consideradas como enfermedad común.

En situación de baja por accidente laboral, producidas como en el caso de la educadora agredida, además tienen que comprobar cómo su nómina queda claramente mermada, al no liquidarles la parte de los complementos salariales. Más doloroso es el caso de baja por enfermedad común, no cobrando los tres primeros días, y en los días posteriores porcentajes del 65 y 75 %.

Sobre este escenario de crisis no resuelta desde hace siete años, el colectivo de trabajadores, con el apoyo de la Unión General de Trabajadores, se planteará en las próximas semanas, la realización nuevamente de acciones reivindicativas de su condición profesional, laboral, así como de las condiciones de seguridad personal y de convivencia en el Centro Zambrana, viendo en estas movilizaciones la única salida posible a este conflicto.

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