28 Oct Para UGT Castilla y León son urgentes las políticas activas de empleo y el mantenimiento de las políticas de prestaciones por desempleo
Los datos publicados hoy por el INE relativos a la Encuesta de Población Activa reflejan un descenso del número de parados en 1.400 personas en Castilla y León respecto al trimestre anterior; sin embargo en la evolución interanual se registra un incremento del número de parados, respecto al mismo trimestre de 2010, en 10.600 parados más, lo que eleva la tasa de paro en 0,9% situándose en el 16,08%. También la población activa se ha reducido en datos interanuales en 1.300 efectivos.
Es igualmente preocupante la tasa de actividad que se registra en la Comunidad, 55,86%, lo que supone 4,25 puntos por debajo de la media nacional.
El desempleo es el primer problema, tanto a nivel nacional como regional, por lo que desde UGT Castilla y León se exige tanto a los políticos como a las Administraciones en su conjunto que se pongan a trabajar de forma conjunta para encontrar soluciones y dejen de pasarse la pelota de unas a otras.
Ya es hora de que se lleven a cabo políticas activa de empleo capaces de crear un empleo estable, de calidad y con derechos.
Con estos datos, el peligro de que el creciente paro de larga duración incremente el desempleo estructural, ya de por sí elevado, es cada vez mayor.
Para estos desempleados de larga duración, sigue siendo completamente imprescindible mejorar y ampliar las políticas activas de formación, así como la mejora y adaptación de los mecanismos y de intermediación y orientación laboral. Sin olvidar el mantenimiento de las políticas de prestaciones por desempleo.
Lo que no es entendible es que en períodos de crisis se estén subiendo impuestos, como el IBI, mientras que se reducen los gastos en partidas básicas.
Las políticas que deben llevarse a cabo para combatir la actual crisis de demanda deben ser políticas expansivas, ya sean de carácter fiscal o monetario.
Está claro que la actividad económica no remontará con mayores recortes y sin estímulos públicos, siendo necesaria su recuperación a través de los sectores que tienen más posibilidades de crecimiento futuro y de capacidad de aportar valor añadido. Por lo tanto, el cambio de modelo productivo no se puede demorar más.
Este cambio debe hacerse con políticas consensuadas tanto a nivel fiscal, como industrial y laboral, para lograr un modelo productivo que nos permita crecer económicamente y, por lo tanto, recuperar los niveles de empleo. Además ese crecimiento sostenido, duradero y equilibrado debe hacerse apostando por la calidad del trabajo en un consolidado Estado de Bienestar.