Sin salarios dignos no habrá crecimiento ni bienestar

13 Sep Sin salarios dignos no habrá crecimiento ni bienestar

El Índice de Precios al Consumo (IPC) revela una vez más que el crecimiento económico, aunque frágil y desequilibrado, no llega a las familias. Las empresas, por el contrario, están mejorando resultados y expectativas, gracias en parte al sacrificio que han hecho millones de trabajadores y trabajadoras en los años de recesión y crisis. Los salarios son la fuente fundamental de ingresos del 90% de los hogares, por eso el objetivo de UGT Castilla y León es que los trabajadores y las trabajadoras ganen calidad de vida, que recuperen la situación que tenían al menos antes de la crisis, en 2007. Es justo en términos sociales e imprescindible en términos económicos, porque sin salarios dignos no hay bienestar ni crecimiento.

Según los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el IPC ha aumentado su tasa anual en Castilla y León cinco décimas, hasta el -0,4%, de nuevo en negativo.

El Índice de Precios al Consumo (IPC) revela una vez más que el crecimiento económico, aunque frágil y desequilibrado, no llega a las familias, que han visto que las políticas de austeridad impuestas han incrementado y pobreza. Las empresas, por el contrario, están mejorando resultados y expectativas, gracias en parte al sacrificio que han hecho millones de trabajadores y trabajadoras en los años de recesión y crisis.

La Unión General de Trabajadores considera necesario que los salarios no solo crezcan por encima del IPC, sino que participen de los frutos del crecimiento del PIB, que crece a una media del 3% anual.

Los salarios no son una variable más de la economía sino la fuente fundamental de ingresos del 90% de los hogares y, por tanto, el sustento principal de millones de familias. Sin salarios dignos, ni habrá recuperación económica sostenida, ni habrá mejora del bienestar de la mayoría de la población española.

Por eso, el objetivo de UGT Castilla y León es que los trabajadores y las trabajadoras ganen calidad de vida, que recuperen la situación que tenían al menos antes de la crisis, en 2007. Y todo ello depende, además de:

– Generar más y mejor empleo. Pero si no se retiran las reformas laborales de 2010 y, sobre todo, de 2012, eso no es posible.

– Subir el salario mínimo a un nivel digno, al menos a 800 euros en el primer año, para atacar las situaciones de salarios ínfimos y pobreza laboral.

– Elevar el salario de los empleados y empleadas públicos.

– Mejorar el sistema de prestaciones por desempleo, para que llegue a más personas y reciban prestaciones más dignas.

– Establecer una Prestación de Ingresos Mínimos para todos los trabajadores que quieren trabajar y no pueden, y que no perciben ya ninguna prestación, como hemos pedido UGT y CCOO, recogiendo 660.000 firmas para que sea debatido en el Parlamento.

– Depende de que se establezcan soluciones efectivas para los desahucios, que no dejan de producirse.

Sin salarios dignos, ni habrá recuperación económica sostenida, ni habrá mejora del bienestar de la mayoría de la población española. Es decir, se trata de cambiar el eje de giro: la economía debe centrarse en el bienestar de las personas. Es justo en términos sociales e imprescindible en términos económicos, porque sin salarios dignos no hay bienestar ni crecimiento.

 

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