Temor ante un plan oculto para desmantelar Lauki Valladolid

25 Abr Temor ante un plan oculto para desmantelar Lauki Valladolid

El Comité de Empresa de Industria Lácteas Vallisoletana S.L., Lauki, ha hecho pública la situación a la que la está llevando la multinacional francesa Lactalis, cuya marca de fabricación principal es President, y que no es otra, en opinión del Comité, que el cierre de la fábrica.

Por un lado, los representantes de los trabajadores están pidiendo un plan de viabilidad desde el último trimestre de 2011, fechas en las que también se produjeron una serie de concentraciones por parte de la plantilla de Lauki. Tras estas actuaciones Lactalis se comprometió al mantenimiento de la fábrica en 2012 y remitiendo al Comité hasta octubre para tratar sobre la continuidad de la planta en años posteriores.

Lo que el Comité no se cree es que una multinacional del tamaño de Lactalis, y más después de la compra de Puleva, no tenga diseñado un plan director para el grupo en España, tal y como se asegura desde la empresa.

Junto a deslocalización del 50% de la producción y la reducción del número de trabajadores, las últimas comunicaciones de las que el Comité ha tenido constancia hacen hincapié en la salida de parte de la maquinaria de Lauki, concretamente una máquina envasadora de brik que se trasladará a la planta que el grupo tiene en la localidad lucense de Villalba, al tiempo que se encuentra prácticamente confirmada la salida de un uperizador a una fábrica belga lo que supondría la pérdida de un tercio de la capacidad productiva de la planta vallisoletana. A esta situación hay que añadir el traslado de trabajadores altamente cualificados a otras plantas del grupo.

Con estos datos, el Comité de Empresa compuesto por UGT, CCOO y CGT cree que Lactalis está ocultando sus verdaderos que pasan por el cierre de la factoría, buscando únicamente que no trascienda a la opinión pública la situación de los trabajadores.

Cuando Lactalis compró el grupo al que pertenecía Lauki, éste estaba configurado por cuatro fábricas, diversos centros de recogida de leche y plataformas logísticas de distribución. Actualmente, de todo ese conjunto, que suponía más de 600 empleos, sólo queda Lauki con 100 empleos de los 170 trabajadores que llegó a tener.

La actual situación es totalmente injustificada cuando por parte de Lactalis se reconoce la alta productividad de la fábrica, un índice de absentismo prácticamente nulo, la gran cualificación profesional de los trabajadores, además de la gran implicación del conjunto de la plantilla junto a un balance económico positivo.

Desde el Comité de Empresa se exige de nuevo un plan de viabilidad a Lactalis y si no están interesados en Lauki se les pide que busquen otras fórmulas para el mantenimiento tanto de la actividad como de la plantilla, fórmulas que no pasen por el cerrojazo.