UGT-Burgos denuncia casos encubiertos de amianto

24 Feb UGT-Burgos denuncia casos encubiertos de amianto

Todos los trabajadores que se encuentren en puestos de trabajo en cuyo ambiente exista o ha existido amianto, deberán someterse a un control médico preventivo que constará de reconocimientos médicos previos y periódicos a cargo de los Servicios de Prevención, y post-ocupacionales por cuenta de la seguridad social.

Con este objetivo la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León comenzó a valorar a finales de 2007 a los trabajadores que en algún momento han estado expuestos al amianto o que lo están en la actualidad con pruebas específicas, siempre y cuando estos trabajadores estuvieran identificados. En esos momentos, en la Comunidad solo estaban registrados unos 1.500 afectados, una cifra que en un principio nos pareció sospechosamente escasa, y que con el paso de los años comprobamos que se debía a que ha habido empresas en nuestra Comunidad que no se registraron en el RERA (Registro de Empresas con Riesgo de Amianto) y cuyos trabajadores se han quedado fuera de este control del sistema publico de salud.

Por todo lo cual, resulta hoy mucho más necesario que entonces recordar la existencia del Plan de Actuaciones Sanitarias en personas con exposición laboral al amianto (presente o pasada) en Castilla y León, aprobado por ORDEN SAN/667/2007, de 2 de abril, BOCyL. de 13 de abril 2007, cuyos objetivos son: fomentar la detección precoz de las enfermedades malignas relacionadas con la exposición al amianto, fomentar la asistencia integral y la mejora de la calidad de vida en las personas con problemas de salud (asistencia sanitaria específica) y el reconocimiento médico-legal de la enfermedad.

Todo trabajador que tiene o ha tenido exposición al amianto debe acudir a la Unidad de Salud Laboral del Servicio Territorial de Sanidad (Burgos: Paseo Sierra de Atapuerca, s/n.) que le orientará en los futuros pasos para una adecuada vigilanciasanitaria de su caso, incluido el recurso a la pruebas de los servicios de neumología y radiología si estas fueran necesarias y para reclamar la consideración de sus dolencias como enfermedad profesional además puede acudir al Departamento de Salud Labora de UGT de Burgos.

Desde UGT de Burgos hemos detectado que los recursos con los que cuenta la Junta de Castilla y León a través de la Unidad de Salud Laboral hace que sea imposible informar a cada trabajador que estuvo expuesto al amianto y máxime cuando ha habido empresas que nunca han notificado que trabajaban con amianto.

Desde hace 6 meses UGT de Burgos viene desarrollando una campaña para tratar de dar a conocer el Plan de Vigilancia Sanitaria que desarrolla la Junta de Castilla y León en relación con el amianto en los centros de trabajo de la provincia de Burgos buscando entrelos trabajadores a aquéllos que pudieron estar expuestos y, o no lo saben, o por incumplimientos de su empresa, la Junta de Castilla y León que debería vigilar su salud no tiene conocimiento de su existencia.

El amianto tiene una letalidad (Asbestosis, Cáncer de Pulmón, Mesotelioma Pleural yPeritoneal, Cáncer de Laringe, Cáncer Gastrointestinal, Colón-Rectal, etc., aunque algunos de los últimos cueste reconocerlas como enfermedad profesional) si cabe mayor porque sus efectos dañinos sobre la salud humana aparecen pasados largos periodos desde la exposición al mismo (periodo de latencia de 15 a 40 años) y, aún a exposiciones puntuales y de baja magnitud. Por lo tanto, el Amianto es un asesino silencioso que espera agazapado décadas, hasta que varios años después de encontrarnos con él, de trabajar en una empresa que lo utilizaba en el proceso productivo o donde estaba utilizado para los calorifugados de tuberías, el aislamiento de hornos o en el fibrocemento de la cubierta (comúnmente llamado “uralita”), etc., o tras haber colaborado retirándolo (con y sin conocimiento de causa), pega un tajazo a nuestra salud y calidad de vida.

En muchas ocasiones las enfermedades producidas por el amianto no se identifican con una exposición al mismo por el propio trabajador, o por el sistema nacional de salud, máxime si se es o ha sido fumador, porque aparecen varios años más tarde de que en la empresa se dejara de utilizar amianto, cuando hace décadas que no se trabaja en la empresa donde había amianto, o cuando ya se está jubilado. Muchos de los enfermos del amianto que aparecerán durante esta década serán nuestros abuelos, padres o hermanos que trabajaron con esta sustancia en las décadas de los 80´ y 90´.

Desde UGT de Burgos dentro de la campaña de difusión de los riesgos del amianto hemos comprobado que ha habido empresas de Burgos que trabajando con amianto no figuraron en los registros oficiales por lo que a los trabajadores no les llega la información de la vigilancia sanitaria específica a la que deben someterse.

Hemos detectado dos empresas cuyos nombres son Houghton Hispania,S.A. y otra con la denominación Hispano Química,S.A, empresas que estaban ubicadas en la actual Prosider Ibérica,S.A. (C/La Bureba, s/n, Polígono Gamonal-Villímar) que trabajando con amianto no están dentro de los registros de empresas con amianto que tiene la junta de Castilla y León. Sospechamos que puede haber más empresas en esta situación.

UGT de Burgos ha llevado varios casos de trabajadores de estas empresas ante la administración y hemos conseguido que se les reconozca las dolencias que padecen como enfermedades profesionales derivadas del amianto, sin embargo nos encontramos con el hándicap de llegar al resto, de cerca de un centenar de trabajadores que estuvieron expuestos al amianto porque tanto ellos como la propia Junta de Castilla y León desconocen su situación porque la empresa incumplió sus obligaciones.

CONCLUSION

Si bien el uso, la producción y la comercialización del amianto están prohibidos completamente desde el año 2002, esto no afecta a los materiales que ya estabaninstalados. Estos seguirán estando permitidos hasta el final de su vida útil o su eliminación, siempre que estén en buen estado y no presenten riesgo de liberación de fibras o polvo de amianto al ambiente. Estos materiales solo son peligrosos si se rompen o se desgastan, liberando las fibras de amianto al entorno.

Los riesgos y enfermedades derivados del amianto, por tanto, derivan en estos momentos de las prácticas desarrolladas para el “desamiantado”, así como, del nivel de cumplimiento ejercido tiempo atrás por las empresas donde se utilizó y de la correcta aplicación y seguimiento de la vigilancia de la salud post-ocupacional.
Probablemente asistimos a la eclosión de los periodos de latencia de enfermedades relacionadas con el amianto, que no deberían quedar erróneamente catalogadas como enfermedades comunes a consecuencia del tabaco, por ejemplo, como consecuencia deexposiciones incontroladas en los años setenta y ochenta del siglo pasado. Este fenómeno, como se ha comprobado, viene experimentado un tendencia “in crescendo” en la última década, y se hace necesaria una extensa campaña de información para la correcta catalogación de estas enfermedades, a la que modestamente esperamos contribuir para la adecuada prevención presente y futura del colectivo de trabajadores expuestos.

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