15 Abr UGT Castilla y León reclama que se incluyan las cláusulas de revisión salarial en todos los convenios
Según los datos del IPC correspondientes al mes de marzo de 2010, publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística, la variación interanual se ha situado en Castilla y León en el 1,5%, una décima más que la media nacional. La variación mensual ha sido en la Comunidad Autónoma del 0,8%.
Los grupos que han tenido una mayor influencia en el repunte de la tasa anual son, por un lado, los Transportes, que han crecido un 7,8%, dos puntos por encima de la del mes anterior, debido sobre todo al mayor incremento de los precios de los carburantes; por otro, el grupo de Alimentación y bebidas no alcohólicas, que con una tasa del -1,9 se encuentra siete décimas por encima de la registrada el mes anterior.
Por otra parte, la inflación subyacente, que mide la variación general de precios descontando los alimentos no elaborados y los productos energéticos, se incrementa en marzo el 0.2%, aumentado una vez más la distancia que la separa del IPC general hasta 1,2 puntos.
Este nuevo repunte de la inflación es consecuencia del aumento de los precios de la alimentación y, especialmente, de la subida de los precios de los carburantes, con lo que vuelve a quedar patente la dependencia de nuestra economía ante la evolución de los precios de los carburantes, por lo que para el Sindicato es preciso prestar especial atención a las previsibles subidas que puedan registrarse en los próximos meses.
Para UGT Castilla y León, en este contexto la firma de cláusulas de garantía salarial se hace más necesaria si cabe. Tras dos años seguidos en que la inflación real a final de año se mostró por debajo de las previsiones u objetivos señalados por el Gobierno, en este año parece que la tendencia está recuperando la evolución al alza, debido especialmente a los incrementos de los precios de los carburantes.
Por ello se debe pactar un crecimiento moderado de los salarios, que contribuya a la recuperación económica, sin que con ello se pierda poder adquisitivo, igualmente fundamental en la reactivación de consumo. Pero además, estos incrementos salariales moderados deben ir acompañados de cláusulas de revisión salarial que tengan en cuenta las posibles desviaciones respecto al IPC real que se recoja a final de año.
Por tanto, la cláusula de revisión salarial, como pieza clave de la garantía acordada entre las partes, ha de reflejarse en todos los convenios que se firmen, precisamente como garantía del mantenimiento del poder adquisitivo.