UGTCyL califica de nefastos los efectos de la política económica y la reforma laboral del Gobierno Rajoy para los trabajadores de Castilla y León

22 Oct UGTCyL califica de nefastos los efectos de la política económica y la reforma laboral del Gobierno Rajoy para los trabajadores de Castilla y León

Según los datos conocidos hoy relativos a la Encuesta de Población Activa, Castilla y León tiene 1.200 parados menos que hace cuatro años. El número de ocupados ha descendido en 42.000 personas, tenemos 43.800 activos menos y en cuanto a la población de 16 años y más hemos perdido 41.400 personas. La tasa de actividad es un punto menor que hace cuatro años y la tasa de paro es 0,51 décimas mayor. Estos son los datos ciertos con los que Castilla y León dice adiós a la legislatura de Rajoy.

En términos anuales y cuantitativos se puede decir que el balance es positivo en cuanto a que en nuestra Comunidad hay 22.300 parados menos que en el trimestre anterior y 35.300 parados menos que en el mismo trimestre de 2014. Sin embargo analizar este dato aislándolo del resto, es un espejismo.

Las consecuencias de la política económica y de la reforma laboral del Partido Popular para Castilla y León han sido una reducción de la población ocupada, el mantenimiento de las tasas de paro y la hiperprecarización del mercado laboral, propiciándose una fractura social que deriva en una sociedad dual.

Las cifras EPA publicadas hoy constatan que el empleo temporal, de escasa calidad y bajas remuneraciones están tomando carta de naturaleza en nuestra economía.

El incremento de los salarios como medida necesaria para la reactivación de la economía y el consumo interno es ya reclamada hasta por dirigentes del sector bancario, nada sospechosos de estar alineados con las posturas sindicales.

Además se está produciendo un avance de la precariedad en el desempleo, con una tasa de cobertura en descenso y unas políticas de empleo que no están siendo efectivas a la hora de mejorar la empleabilidad de las personas, en especial de las mujeres, los parados de larga duración y de los jóvenes.

Todo indica que se van consolidando las bases de lo que puede ser una recuperación económica construida sobre los mismos pilares que en la etapa expansiva anterior; es decir, con actividades de escaso valor añadido y tecnológico y un empleo temporal, menos cualificado y de peor calidad.

Por ello, desde UGT Castilla y León consideramos imprescindible una nueva orientación de la política económica en la que se apueste por los factores que permiten a una economía crecer a medio y largo plazo, en innovación y conocimiento, logrando aumentos de productividad y competitividad, lejos de las incertidumbres del entorno.

Las políticas de empleo deben enfocarse a la reducción del desempleo de larga duración, a través de la protección a las personas y las políticas activas desde lo público, a la creación de empleo de calidad y con derechos y la la mejora de los salarios de la población. La reactivación económica y del consumo interno deben ser las bases para una recuperación sostenible para todos, consiguiendo la disminución de los niveles de desigualdad y pobreza.