28 Abr UGTCyL denuncia que la precariedad del mercado laboral nos ha llevado a colocarnos en “modo supervivencia”
28 de abril de 2015, un año más conmemoramos el Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo con una serie de retos, tal y como ha manifestado hoy la Secretaria de Salud Laboral, Política Social y Medio y Ambiente de UGT Castilla y León, Carmen Campelo Tascón, quien junto a su homólogo de Comisiones Obreras han participado en los actos que han tenido lugar en la vallisoletana Plaza de Madrid.
Campelo, durante el homenaje que se ha rendido a los trabajadores y trabajadoras fallecidos por accidente de trabajo en Castilla y León con el encendido de 33 velas negras, ha cifrado esos retos en seguir denunciando el aumento de la siniestralidad y recordar tanto a las administraciones como a las empresas que sus políticas de austeridad, traducidas en recortes económicos, están pasando una factura demasiado costosa entre el colectivo de trabajadoras y trabajadores.
El aumento del número de accidentes en los últimos años es claro. Hemos cerrado 2014 con un incremento del 8,26% de la totalidad de accidentes y un descenso de los mortales a 33 (en 2013 fueron 45 las víctimas), siendo sorprendente el incremento del 10,32% en el sector agrario, lo que le sitúa a la cabeza de la mortalidad laboral, seguido por el sector servicios y la industria.
También se ha producido en 2014 un descenso del 4% en la notificaciones de las Enfermedades Profesionales.
La responsable de Salud Laboral de UGTCyL ha señalado que las reformas del actual gobierno nos han marcado una senda legislativa de adaptación de la prevención al marco organizativo del trabajo, es decir, unas relaciones laborales tendentes a la individualización con pérdida de peso de la negociación colectiva. La precariedad define un mercado de trabajo con contratación temporal y a tiempo parcial así como una alta rotación.
“Este hecho consumado nos ha llevado a colocarnos en modo supervivencia” ha declarado Carmen Campelo, matizando en que esto no significa que seamos indiferentes a nuestro derecho a cuidar nuestra salud sino que la jungla del mercado laboral actual, donde si levantas la voz te vas a la calle porque sobran los trabajadores que acepten las mismas o incluso peores condiciones laborales, nos hace, como trabajadores, callar y seguir adelante sobreviviendo a cualquier precio con tal de llevar dinero a nuestros hogares. El riesgo a no volver o que nuestro futuro se acorte o sufra por una enfermedad que comience en nuestro puesto de trabajo.
En este sentido ha incidido en la necesidad de romper con este círculo vicioso de empobrecimiento y recortes y dar un paso hacia una progresiva transformación del modelo productivo con una democratización de las relaciones laborales, con la interiorización de la cultura preventiva en las empresas y la generación de un sistema preventivo dinámico, señaló, con el que anticipar los nuevos riesgos laborales emergentes.
Ante los delegados de UGT y CCOO que se han participado en el acto, Carmen Campelo procedió a la lectura del Manifiesto en el que se propone un decálogo de prioridades urgentes:
Ningún trabajador ni trabajadora sin protección.
Políticas activas y financiación de proyectos preventivos de iniciativa pública.
Prevención de enfermedades de origen laboral.
Garantizar la equidad.
Independencia y calidad de los servicios de prevención.
Correcta vigilancia de la salud.
Suficiente dotación económica y humana de los organismos técnicos de las administraciones.
Potenciación de la inspección de trabajo.
Transformación del nuevo modelo de mutuas recientemente implantado.
Impulso a la democratización en la relaciones laborales, derechos de participación y consulta.
El acto, en el que también se mostró una selección de los carteles de los diferentes 28 de abril que venimos conmemorando desde hace varios años, terminó con un minuto de silencia en recuerdo de los trabajadores y trabajadoras que perdieron la vida en un accidente laboral.