30 Mar UGTCyL exige mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras del hogar y equiparar sus derechos
Con motivo del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, que se celebra hoy 30 de marzo, UGT Castilla y León exige el cumplimiento del Convenio 189 de la OIT para “mejorar las condiciones laborales de las empleadas del hogar equiparando sus derechos con los del resto de personas trabajadoras y atajando las contrataciones fraudulentas y las condiciones laborales ilegales”.
Realidad diversa y compleja de las trabajadoras del hogar
Según ha manifestado la secretaria de Igualdad y Políticas Sociales de UGTCyL, Victoria Zumalacárregui, “el sector del trabajo doméstico en la comunidad refleja una realidad diversa y compleja”. Según los datos de afiliación a la Seguridad Social indican que más de 14.000 personas se encuentran dadas de alta en el trabajo doméstico, mayoritariamente mujeres, sin embargo, y según estimaciones del sindicato, “alrededor de 4.500 personas”, entre ellas mujeres migrantes en situación administrativa irregular “que les hace más vulnerables a los abusos laborales”, estarían trabajando en el sector sin estar dadas de alta en la Seguridad Social. Esta situación es “especialmente preocupante” porque, tal y como ha explicado Zumalacárregui, “el domicilio es inviolable y, por lo tanto, dificulta tanto la denuncia de las trabajadoras como la intervención de la Inspección de Trabajo”, lo que provoca que no tengan acceso a los derechos laborales básicos ni a prestaciones sociales.
Dignificar el trabajo de las empleadas del hogar
Por otra parte, la responsable de Igualdad y Políticas Sociales de UGTCyL ha reconocido avances importantes como el acceso a la prestación por el desempleo y el incremento del Salario Mínimo Interprofesional, aunque aún hay que “seguir trabajando para dignificar el trabajo de las empleadas del hogar y garantizar sus derechos laborales”.
Y para ello, Victoria Zumalacárregui ha señalado algunas de las líneas de actuación que se plantean desde UGTCyL y que pasan por la regulación de horarios y descansos adecuados, especialmente en el caso de las empleadas internas, eliminar las discriminaciones para que tengan los mismos derechos que cualquier otro trabajador, con unas condiciones laborales decentes y estables, y atajar los fraudes e ilegalidades que condena a muchas trabajadoras del hogar a la economía sumergida.