02 Jul El estímulo de la inversión productiva y una reconstrucción fiscal posibilitarán la recuperación económica y del empleo, no la reforma laboral
El sindicato reitera que la reforma laboral no va a crear empleo, y que es posible que se produzca un freno en la contratación. Por ello, insiste en que las políticas que tratan de reducir los derechos de los trabajadores y recortar los gastos sociales no conducirán al crecimiento económico y a la estimulación de la demanda de empleo. Son necesarias, por tanto, políticas orientadas al estímulo de la inversión productiva y a una reconstrucción fiscal que potencie una estrategia que favorezca el incremento de los ingresos y que no se quede sólo en el ajuste a través del recorte de gastos.
Según los datos correspondientes al mes de junio de 2010 publicados hoy por el Servicio Público de Empleo, el paro se ha reducido en Castilla y León en 9.028 personas respecto a mayo, lo que sitúa la cifra de desempleados en 187.218 personas.
En cifras interanuales el incremento del paro ha sido de 23.101 personas, un 14,08% con respecto a junio de 2009, frente al 11,71% a nivel nacional.
Por provincias, Ávila (24,13%), Segovia (22,61%) y Soria (22,02%) son las tres provincias a nivel nacional que se encuentran por encima del 20% en tasa de desempleo interanual, seguidas de Ceuta (21,68%) y Melilla (20,29%).
En cuanto al colectivo de Sin Empleo Anterior, donde se encuentran mayoritariamente los jóvenes menores de 25 años, en Castilla y León representa el 13,15% de los parados de la región, frente al 8,42% a nivel nacional, estando por tanto los jóvenes de nuestra región a más de 4 puntos, de la media nacional, para encontrar trabajo.
En cuanto a los contratos realizados en el mes de junio en Castilla y León en comparación con junio 2009, se ha reducido la contratación indefinida en -7,57% frente a un descenso de la temporalidad del -0,55%.
En cuanto al nivel de cobertura de los parados en Castilla y León, el 35,11% no percibe ningún tipo de prestación frente al 24% a nivel nacional.
Este descenso por tercer mes consecutivo demuestra que ante la temporada estival, las contrataciones en ciertos sectores muy estacionales pudieran incrementarse (tal y como se apunta en los datos hoy publicados), pero esa contratación es de carácter temporal. La recuperación de los niveles de empleo, por tanto, corre el peligro de concentrarse especialmente en la temporalidad.
Por tanto, no es la tan reclamada reforma laboral la que va a crear empleo. De hecho, tras la entrada en vigor del decreto, y a la espera de su tramitación como ley, es probable que se produzca un freno en la contratación, a la espera de las condiciones definitivas que marque la ley.
Y no sólo eso: el plan de ajuste y los recortes de gasto introducidos en el decreto del 20 de mayo, de medidas urgentes para paliar el déficit, lograrán un freno a la posible recuperación económica que hace unos meses parecía atisbarse.
Estos recortes supondrán una merma del crecimiento económico, reconocida por el propio Gobierno, que modificó sus previsiones iniciales de febrero (donde se suponía un crecimiento del PIB para 2011 del 1,8%) hasta rebajarlas a un 1,3%, es decir, medio punto porcentual.
Ésta será la clave de lo que suceda en el mercado de trabajo: es posible que la máxima destrucción de empleo ya se haya producido. Sin embargo, lo que todavía no se observa es que se esté creando empleo. Y las condiciones no son las más adecuadas.
La reconstrucción fiscal, potenciando una estrategia que favorezca el incremento de los ingresos y que no se quede sólo en el ajuste a través del recorte de gastos, es lo que urge para crecer económicamente y con ello, estimular la demanda de empleo.
Para UGT Castilla y León, las políticas que han de llevarse a cabo deben orientarse a la recuperación de la actividad económica, al estímulo a la inversión productiva, con el objetivo último de alcanzar nuevamente una senda de crecimiento, pero un crecimiento sostenido, perdurable y que aporte una mejora de la calidad.
Las políticas y reformas que tratan de reducir los derechos de los trabajadores, que persiguen recortes de gastos sociales, que minan, en definitiva el Estado de Bienestar, no son las que nos llevarán a la salida de la crisis.