Castilla y León comienza 2011 con unos datos catastróficos al superar los 200.000 parados

02 Feb Castilla y León comienza 2011 con unos datos catastróficos al superar los 200.000 parados

La variación relativa con respecto al mes de diciembre supone un incremento del paro en Castilla y León del 4,41%, por encima del 3,19% de la media nacional.

En cuanto al colectivo de Sin Empleo Anterior, en Castilla y León representa el 13,25% de los parados de la región, frente al 8,66% a nivel nacional. Esta situación pone de manifiesto las dificultades que tienen nuestros jóvenes menores de 25 años para encontrar empleo, así como las dificultades económicas por las que atraviesan las familias castellano y leonesas que llevan a las mujeres mayores de 44 años a intentar incorporarse al mercado laboral, siendo éstas las que mayormente conforman este colectivo.

Estos datos demuestran, una vez más, el escaso dinamismo de la economía castellano y leonesa, por lo que la actual situación del empleo tiene una triple vertiente negativa en nuestra Comunidad Autónoma: las personas a las que se está echando del mercado laboral, las dificultades que están teniendo los más jóvenes para encontrar un primer empleo y el incremento de la precariedad laboral, fomentada por algunos empresarios que prefieren seguir manteniendo la temporalidad en lugar de utilizar las líneas de ayuda para incentivar la contratación que se han creado en Castilla y León dentro del marco del Diálogo Social.

En lo relativo a los beneficiarios de prestaciones por desempleo, de los 204.266 desempleados, sólo 125.124 tienen algún tipo de cobertura. Estos significa que hay 79.142 personas en Castilla y León que no perciben ningún tipo de ingreso, lo que supone un 38,75% frente al 28,73% a nivel nacional, 10 punto por debajo, constituyendo un verdadero drama social.

Desde UGT Castilla y León se hace un llamamiento a la Junta para que realice un esfuerzo presupuestario incrementando el gasto social referido tanto a la Renta Garantizada de Ciudadanía como al Programa de Integración y Empelo para no dejar abandonados a todos estos ciudadanos y sus familias.

Con estos datos se confirma que la reforma laboral no consigue incrementar los niveles de empleo si no existe una recuperación de la actividad económica. Y esa recuperación se debe fomentar, sobre todo, en los sectores que tienen más posibilidades de crecimiento futuro y de capacidad de aportar valor añadido.

Por eso es tan importante que se hayan incluido las políticas industrial, energética y de innovación en el Acuerdo Social y Económico para facilitar e impulsar el necesario cambio de modelo productivo hacia uno que nos permita crecer económicamente y recuperar con ello los niveles de empleo. Y además crecer de forma sostenida, duradera y equilibrada, apostando por la calidad del trabajo en un consolidado Estado de Bienestar.

Es igualmente positivo la inclusión de políticas activas y de recualificación profesional así como la necesaria protección social de los desempleados.

A través de pactos y acuerdos como el alcanzado, se persigue garantizar la cohesión social y buscar la cohesión económica, reequilibrando las cargas de la crisis, de manera que no recaigan fundamentalmente sobre los trabajadores.