04 May Castilla y León registra el mejor dato en abril desde 2004, aunque los datos siguen siendo escandalosamente altos.
Las estadísticas referentes a Castilla y León indican un descenso del número de desempleados, respecto al mes de marzo, de 4.006 personas, descenso que se ha producido en todas las provincias y en todos los sectores productivos.
Este descenso ha sido más acusado en Servicios (-2.234), debido al efecto de la Semana Santa. También hay que tener en cuenta que nos encontramos en uno de los meses en que tradicionalmente desciende el desempleo.
La contratación realizada en Castilla y León en el mes de abril ha sido de 45.647 contratos, lo que ha supuesto un descenso con respecto al mes de marzo de 4.348 contratos menos, siendo más acusado el descenso en la contratación indefinida que en la temporal.
Con respecto a la contratación acumulada desde el mes de enero a abril de 2011 y en datos interanuales se observa un ligero incremento de la temporalidad.
UGTCyL quiere llamar la atención sobre un hecho destacable, a tenor de los datos publicados, como es que al mismo tiempo que se ha reducido el número de desempleados también se haya reducido el número de contrataciones con respecto al mes de marzo (4.348 contratos menos). Esto nos lleva a preguntarnos si el desencanto ha cundido de tal forma entre los desempleados que se borran de las listas del Servicio Público de Empleo ante las nulas perspectivas de encontrar un trabajo.
Desde UGT Castilla y León se llama la atención a las Administraciones sobre los 65.369 castellanos y leoneses que no están cobrando ningún tipo de prestación.
Con estos datos, sigue quedando patente que el mercado de trabajo no se recuperará hasta que no se recupere la actividad económica. La clave estaría, por lo tanto,, en llevar a cabo una política económica que estimule la actividad y el crecimiento, desechando las que se centran en el único objetivo de recorte del gasto. Ello conlleva un cambio de estrategia y una apuesta por las políticas expansivas en detrimento de las restrictivas que son las que se marcan desde la Unión Europea.
Desde el Sindicato se sigue denunciando la inutilidad manifiesta de la Reforma Laboral en cuanto a los objetivos para los que se planteó, la creación de empleo y la reducción de la temporalidad.
En definitiva, es preciso un cambio inmediato en la política económica del Gobierno, que deje de estar encaminada hacia el recorte del déficit y se oriente hacia medidas que estimulen la demanda y cambien el modelo productivo, determinante para la recuperación económica.