02 Ago El espejismo del descenso del paro no debe ocultar la escasa actividad económica y el cada vez más grave problema de la temporalidad en la Castilla y León
Si bien las estadísticas referentes a Castilla y León indican un descenso del número de desempleados respecto al mes de junio de 5.015 personas, éste es de carácter estacional y menor que el experimentado en julio de 2010, lo que sitúa a Castilla y León con 867 parados más que en julio de 2010.
Para UGT Castilla y León este descenso del paro es un espejismo que se confirma con los datos relativos a la contratación realizada. Respecto a julio del año pasado se han realizado 4.291 contratos menos y se observa que la brecha existente entre contratación indefinida y temporal sigue aumentando, un 6% de contratos indefinidos frente al 94% temporales.
Nuestra Comunidad tiene un porcentaje de trabajadores sin cobertura superior a la media, 41,87% frente al 33% nacional, lo que supone que 74.470 castellanos y leoneses se encuentran abandonados a su suerte, por lo que desde UGT se pide a las Administraciones que actúen a través del PIE regional y del PREPARA nacional para que ningún trabajador quede sin ingresos y en riesgo de exclusión social.
UGT Castilla y León no se siente satisfecha con estos datos, ya que la contratación realizada es de carácter temporal y no puede construirse la recuperación económica sobre los tirones de demanda debidos a actividades en sectores que dependen mucho de la época del año en que nos encontremos.
El 6% de los contratos de este mes son indefinidos, con lo que se sigue demostrando que la reforma laboral, a un año de su entrada en vigor, no favorece la creación de empleo estable, sino todo lo contrario, incide en el excesivo peso de los contratos temporales en nuestro mercado laboral con la consiguiente disminución de la calidad del empleo.
Para el Sindicato los datos publicados hoy dejan patente que las políticas de austeridad y de recortes del gasto han fracasado estrepitosamente. La clave para crear empleo es la recuperación de la actividad económica, de ahí la necesidad de modificar nuestra estructura productiva hacia sectores más estables, que permitan crear empleo de forma permanente sin depender de la estacionalidad.
Por lo tanto, las políticas adecuadas deben seguir en la línea del consenso y los acuerdos para facilitar e impulsar el tan necesario cambio de modelo productivo hacia uno que nos permita crecer económicamente y por tanto recuperar los niveles de empleo. Es necesario realizar políticas consensuadas de recualificación profesional de las personas desempleadas y para promover el empleo estable. Este tipo de políticas buscan favorecer la creación de empleo y pueden facilitar la consecución de mayores niveles de recuperación, pero ésta sólo comenzará cuando haya actividad económica suficiente y estable.