Informe UGTCyL. El desempleo de larga duración, una amenaza económica y social para CyL

21 Sep Informe UGTCyL. El desempleo de larga duración, una amenaza económica y social para CyL

UGTCyL ha elaborado, desde la secretaría de Política Sindical, Industrial y Empleo, un informe sobre el desempleo de larga duración en nuestra Comunidad y la amenaza que representa a nivel económico y social.

La anterior doble crisis económica que sufrió España y Castilla y León (en 2008-09 y 2011-12) dejó evidencia de uno de los graves problemas a los que de forma recurrente se enfrenta nuestro mercado laboral: el paro estructural.

Evolución del paro de larga duración en Castilla y León

La evolución de los indicadores de desempleo de larga duración muestra que, partiendo de valores medios, en 2008 había en Castilla y León en torno a 27.500 personas desempleadas buscando empleo durante más de un año, en 2014 la cifra ascendió a 151.700 personas (ocupando cada vez más peso el volumen de personas en búsqueda de empleo durante más de 2 años). No es hasta 2015 cuando, iniciada la recuperación económica, empieza a descender el volumen, de forma progresiva pero lenta. Sin embargo, desde entonces y tras varios años de expansión de la economía, 2019 dejaba de media 59.200 personas en desempleo de larga duración, 31.700 personas desempleadas más que en 2008.

Así, en 2019 Castilla y León, en promedio, el paro de larga duración (PLD, más de 1 año buscando) alcanzó al 45,3% de las personas en desempleo y el de muy larga duración (PMLD, más de 2 años) al 30%. Partiendo de valores bajos en 2008, los porcentajes fueron aumentando hasta situarse en máximos en los años 2014 y 2015, ya inmerso el país en un proceso expansivo. La recuperación de la actividad económica permitió mejorar las tasas, aunque los porcentajes actuales quedan aún muy lejos de los valores de 2008.

Impacto del desempleo de larga duración según edad y sexo

La experiencia de las crisis pasadas indica que el desempleo se enquista tras una fuerte recesión, en especial entre las personas con más dificultades para acceder a un empleo.

Con datos del segundo trimestre de 2020 en Castilla y León, 49,2 % de personas en situación de PLD son mujeres y 52,8% en PMLD. Sus tasas son superiores a las masculinas, un escenario que se mantiene desde 2015.

Por tramos de edad, a medida que avanza esta, las cifras de peso del PLD sobre el desempleo también aumentan. Destaca la elevada incidencia del paro estructural sobre los trabajadores mayores de 55 años, que alcanzaba según datos de cierre de 2019, tanto en España como en Castilla y León, a 6 de cada 10 desempleados de este grupo de edad.

Por su parte, los jóvenes en España presentan una menor incidencia en el desempleo de larga duración (2 de cada 10 llevan buscando empleo más de 1 año), aunque es necesario analizar el comportamiento del desempleo juvenil desde otro enfoque. La mayor concentración de empleos temporales y parciales, con menor remuneración y, en definitiva, más precarios, confiere al empleo juvenil una flexibilidad, tanto de acceso al empleo como de salida del mismo,  superior a la que caracteriza a otros grupos de edad. No obstante, resulta necesario matizar que sigue existiendo una parte del desempleo juvenil que se define como estructural y su trayectoria no responde al ciclo económico.

Riesgo de extensión del paro estructural

Ahora, la crisis económica y del empleo provocada por el coronavirus tiene su mayor riesgo social en la extensión de este paro estructural. Un desempleo que no quedó curado tras la anterior recesión y que ahora amenaza con expandirse. Es necesaria una respuesta contundente por parte de los gobiernos que asegure una decidida inversión en políticas activas de empleo y una mejora de la eficacia de los servicios públicos de empleo.

INFORME: El desempleo de larga duración, una amenaza económica y social en Castilla y León