Para UGTCyL el objetivo del Gobierno no debe ser recortar sino impulsar la contratación y el crecimiento

04 Dic Para UGTCyL el objetivo del Gobierno no debe ser recortar sino impulsar la contratación y el crecimiento

Los datos publicados hoy por los Servicios Públicos de Empleo indican que en este mes se han registrado como desempleados en Castilla y León 4.498 personas más que en el pasado mes de octubre, lo que sitúa este mes de noviembre como el peor desde 2008. En cuanto a la comparación interanual, el incremento alcanza el 17,83%, o lo que es lo mismo, 36.299 personas han sido enviadas al desempleo en el último año (239.867) frente a las 14.653 del mismo período de 2011, con lo que se observa un claro recrudecimiento del paro en Castilla y León que, junto a Asturias y País Vasco, es la región en la que más está incrementándose el desempleo en el último año, un 17,83% frente al 11,02% de media es España, casi 7 puntos porcentuales más.

En ambos sexos, en todos los sectores, todas las edades y todas las provincias el crecimiento del paro regional en el último año supera la media nacional. De hecho Palencia y Soria, junto con Jaén, son a nivel nacional las provincias en las que más ha aumentado el paro en el último año; por otra parte, Ávila, Burgos, León, Valladolid y Zamora se encuentran también entre las quince con mayor incremento del paro. Es decir, siete de las nueve provincias de Castilla y León están entre las quince de toda España en las que más ha subido el paro en términos interanuales. Salamanca y Segovia también están por encima de la media nacional.
Otro récord histórico negativo que batimos en este mes de noviembre es que por primera vez la tasa de paro regional (datos SEPE) supera el 20%.

Los datos de contratación del mes de noviembre vuelven a ser especialmente negativos, con una contratación claramente inferior en términos interanuales con 47.121 contratos menos que en el mismo período de 2011 y excesivamente precaria con más del 92% de temporalidad.
No debemos olvidar que cerca de la mitad de los parados de Castilla y León (114.086) no reciben ningún tipo de prestación, es decir, el 47,6% de los desempleados de la región se encuentran desprotegidos, frente al 40,6% del resto de España.

El intento de paliar la gravedad de los datos con la extinción de convenios especiales obligatorios de Seguridad Social para cuidadores no profesionales de personas en situación de dependencia no enmascara la gravedad de las cifras. No es un efecto estadístico, sino una decisión política, en la línea de las políticas de ajuste y recorte del Estado de Bienestar que nos están imponiendo. ¿Es que no se han enterado en el Gobierno de que estamos en crisis, de que los que recibían esta compensación por ocuparse de las personas dependientes, no tienen más capacidad? ¿Es que no se dan cuenta de que eliminar la Dependencia provoca más empobrecimiento, más desempleo y más desigualdad?

Mal ejemplo para los mercados está dando el Gobierno: tanto exigencia de credibilidad y solo consigue destruirla. Si esto es lo que piden los mercados, no es lo que quiere la sociedad: la destrucción del Estado del Bienestar y la profundización en las políticas de recorte no hacen sino ahondar más la crisis económica, política y social que recorre no solo España sino toda Europa.

Desde UGT consideramos ineludible el cambio de objetivos de la política económica, recuperando el crecimiento y el empleo como ejes fundamentales, basados en una mayor cohesión e igualdad social. Porque no aceptamos que el desempleo, la rebaja salarial generalizada, el empobrecimiento masivo, la exclusión social o la eliminación de servicios públicos sea la única política posible frente a la crisis.

Una vez más lo que queda patente es que las políticas de recorte de gasto, si no van acompañadas de estímulo al crecimiento y la creación de empleo, no cumplen siquiera con los objetivos de reducción del déficit para las que supuestamente se implementan.

UGT considera inconcebible que se abandone y excluya de la protección a los más desfavorecidos y con mayores dificultades para incorporarse al mercado de trabajo. Cada vez más trabajadores salen a buscar oportunidades fuera de nuestro país: la fuga de capital humano es una consecuencia de la situación económica, de las malas perspectivas, pero, sobre todo, de las malas políticas que no ofrecen ningún atisbo de confianza en el futuro próximo ni lejano.

Es imposible cambiar nuestro modelo productivo si el capital humano nos abandona. La creciente desigualdad, la falta de liderazgo, la falta de credibilidad, la falta de estímulos a la economía y el empleo están socavando las bases del futuro crecimiento. Es imposible crear empleo y facilitar la cohesión social desde la desigualdad. Es imposible creer después de tantas mentiras.

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