Paro. Castilla y León continua a la cola de España en generación de empleo

04 Feb Paro. Castilla y León continua a la cola de España en generación de empleo

Paro 2020 Mes de Enero

Los datos de inicio de 2020 evidencian el fin de ciclo y los problemas en la generación de empleo y en la reducción del paro. Insistimos en que será muy difícil que el paro estructural no se sitúe entre un 30% y un 40% superior al que teníamos antes de la crisis.

En términos de desempleo el dato de enero tanto en Castilla y León como en el conjunto de España entra de lo esperado en la actual desaceleración de la economía, siendo el peor de los últimos seis años.

Y se percibe una clara desaceleración en la creación de empleo, mucho más intensa en nuestra región que en el conjunto de España. El resultado es que en Castilla y León seguimos teniendo más de 140.000 parados, lo que quiere decir que aún tenemos 30.000 parados más que en enero de 2007, al principio de la Gran Recesión. (En España habría casi 1.200.000 parados más que en enero de 2007)

Pese al descenso en el número de parados que registramos desde hace seis años, nuestra tasa de paro todavía se sitúa cerca del 13%, más de un punto por debajo de la media española, aunque con cuatro provincias muy cerca o por encima de dicha media: Ávila, León, Salamanca y Zamora -que están entre el 14,3% y el 15,3%-; y con una tasa de paro de las mujeres de un 15,9% en el conjunto de la región (y muy cerca o por encima de la media nacional en esas cuatro provincias occidentales).

En Castilla y León no se genera Empleo

El principal hecho que impide una mayor reducción del desempleo es la menor capacidad de generación de empleo en Castilla y León. Si miramos la evolución de los afiliados a la Seguridad Social vemos que Castilla y León sigue estando mes tras mes entre las que menos empleo generan: una tasa anual inferior al 1%, entre las más bajas de toda España junto con Asturias y Extremadura; la media nacional sigue ralentizándose pero continúa siendo un punto superior: 1,83% (con la mayor parte de las provincias de la región entre las quince con menor crecimiento del empleo durante el último año de toda España).

Además es interesante ver que Castilla y León registra una relación muy baja comparativamente con otras CC.AA. entre la creación de empleo y el descenso del paro, lo que implica que el descenso del paro se debe en mayor medida al descenso de activos, como ya se confirmó en las EPAs de 2017, 2018 y 2019.

Los registros indican que o bien la gente se está yendo de Castilla y León o bien que hay un elevado desánimo que lleva a muchos trabajadores de la región a borrarse de las listas del paro.

Tasas de Paro elevadas sobre todo en las mujeres

Por otra parte, insistiremos una vez más en que en ambos sexos (son muy elevadas las tasas de paro sobre todo entre las mujeres y se sigue incrementando la divergencia por sexos), en todas las edades, y en prácticamente todas las provincias y todos los sectores de actividad la evolución del paro regional y la creación de empleo en los últimos años es claramente peor que la media nacional.

Pese a que el empleo está creciendo en toda España desde hace seis años, en Castilla y León tenemos actualmente pocos más trabajadores ocupados que cuando entró el Gobierno de Rajoy a finales de 2011: somos, junto con Asturias y Extremadura, la región que peor evolución del empleo ha tenido en los últimos ocho años, con un crecimiento del 1,1% mientras que en el conjunto del país el empleo ha aumentado un 11,2% desde diciembre de 2011.

Y estos datos a nivel provincial indican una enorme divergencia entre la zona este y oeste de la región, siendo esta última la que tiene una evolución pésima del empleo desde 2012 (con el caso extremo de León, Zamora y Ávila que tienen menos ocupados ahora que hace ocho años). Se acrecienta la idea de una región a dos velocidades.

Contratación

En cuanto a la contratación, los datos de los últimos años vuelven a demostrar que sigue subiendo aún más la elevadísima y creciente precariedad registrada desde 2012. Con los datos definitivos que en el periodo 2012-2019 el 92% de los contratos registrados fueron temporales (en 2007, último año previo a la crisis, fueron un 88,1%); y además un 39% fueron a tiempo parcial (un 27,1% en 2007). La doble precarización (temporal y a tiempo parcial) ha crecido exponencialmente durante la crisis -sobre todo gracias a las reformas laborales-: mientras los contratos más precarios (temporales y a tiempo parcial) suponían en 2007 algo menos del 25% del total desde 2012 representan un 36% (y esos porcentajes son mucho mayores entre los jóvenes y las mujeres).

Naturaleza  de los contratos

Contratos temporales, a tiempo parcial y que duran horas o días son cada vez más frecuentes en nuestro mercado laboral lo que está incrementando tanto la dualidad dentro del mismo como que cada vez haya más trabajadores con sueldos misérrimos y una inseguridad laboral absoluta.

Y pese a que en los tres últimos años la temporalidad está disminuyendo tímidamente, la tendencia de años previos se mantiene, lo que indica una mayor precarización laboral en la región que en el conjunto del país: tenemos un mayor porcentaje de temporales, un mayor porcentaje de contratos de escasísima duración (días u horas) y un mayor porcentaje también de contratos doblemente precarios -temporales y a tiempo parcial-.

Ésto explicaría el porqué es posible que incluso aumentando el empleo la recaudación por cotizaciones sociales en Castilla y León siga creciendo más lentamente que en el conjunto de España (un 13% desde 2016 frente al 19%).

Niveles de Empleo

Conviene no olvidar que seguimos sin recuperar los niveles de empleo previos a la crisis: hoy tenemos un volumen de empleo todavía inferior al que teníamos hace trece años, en enero de 2007 (alrededor de 32.000 afiliados menos a la Seguridad Social en alta laboral).

Pero es que, además, ese menor nivel de empleo esconde una mayor precarización ya que el número de trabajadores con contrato indefinido a tiempo completo es hoy menor que hace 13 años y que lo que hoy tenemos son muchos más trabajadores contratados a tiempo parcial y que de estos, más de la mitad, lo están además de manera temporal.

Por último insistir sobre la idea de que el número de parados de la región que no reciben ningún tipo de prestación se mantiene muy elevado en diciembre de 2019 -son exactamente 62.702-: siguen siendo cerca de la mitad (un 44,8% del total), uno de los porcentajes más altos por CC.AA. y que supera claramente a la media nacional del 37,9% (es decir, la cobertura es 7puntos menor en nuestra región, y eso que en el conjunto de España hay 1.200.000 parados que están sin ninguna ayuda).

El Paro, un problema crónico para muchos trabajadores

El paro se está convirtiendo en un problema crónico para muchos trabajadores ya que el de muy larga duración -más de dos años- alcanza a un número muy elevado de parados -40.100 en la última EPA de 2019.

El descenso de la cobertura del desempleo ha sido brutal en los últimos años: para hacerse una idea baste decir que en el periodo 2009-2011, con un nivel de paro muy superior en nuestra región al actual,  habiendo descendido especialmente los parados cubiertos con una prestación contributiva.

No es extraño que el gasto total en desempleo que alcanzó 1.258 millones € en 2009, haya bajado en 2016 a los 800 millones €, un 40% inferior; y en 2017 y 2018 todavía incluso más: 743 y 726 millones € respectivamente, entre 515 y 530 millones menos que en 2009. En 2019 mejora mínimamente, aunque de forma insuficiente.

En resumen

Con estos datos se constata un claro agotamiento en la creación de empleo y la reducción del paro. En Castilla y León continuamos a la cola de España en generación de empleo y, además, el que se crea tiene un nivel altísimo de precariedad. Es evidente que las reformas laborales no han servido para nada bueno: la HIPERPRECARIZACIÓN no es la solución.

Y hay que terminar definitivamente y con claridad con la POLÍTICA ECONÓMICA AUSTERICIDA: la situación social en Castilla y León no puede seguir mucho más tiempo con esta tensión en la que sigue habiendo más de 140.000 parados (de ellos, casi la mitad sin ninguna prestación), con una tasa de paro cercana al 13% -mayor, además, a la media nacional en varias provincias- y con 40.000 trabajadores sin encontrar empleo desde hace más de dos años y cerca de 20.000 desde hace más de cuatro años.

Además, insistimos en que en Castilla y León recuperar los empleos que se han destruido va a costar más tiempo que en otras regiones ya que tradicionalmente se ha requerido un mayor crecimiento económico en nuestra región para ello.