UGT Castilla y León denuncia que el agravamiento del paro en el último año es más intenso en la región que en el resto de España

03 Jul UGT Castilla y León denuncia que el agravamiento del paro en el último año es más intenso en la región que en el resto de España

Los datos publicados hoy por los Servicios Públicos de Empleo indican que en este mes se han registrado como desempleadas 9.215 personas menos que en el pasado mes de mayo (una caída del 4,02%). Sin embargo, en la comparación interanual, el incremento alcanza el 18,41%, o lo que es lo mismo, 34.221 personas. Con estas cifras, el número de parados registrados es de 220.138 personas.

Además, en Castilla y León el agravamiento es más intenso que en el conjunto de España. En ambos sexos, en todas las edades, en todas las provincias y en todos los sectores el crecimiento del paro regional en el último año supera a la media nacional (a lo largo de 2011 era justo al revés: Castilla y León, dentro del desastre general, estaba mejor que la media).

En cuanto a la contratación sigue reduciéndose en términos interanuales (somos también en este aspecto una de las peores Comunidades de toda España, con un descenso del 9% mientras que la media nacional es sólo del 2%) y sigue siendo excesivamente precaria (sólo un 8% de los contratos son indefinidos). La reforma laboral, como ya dijimos, no está sirviendo para nada bueno.
Por otra parte, aunque baja ligeramente respecto a meses anteriores, todavía cerca de 100.000 parados de la región (95.046 exactamente) no reciben ningún tipo de prestación: es decir, un 43,2% (en el conjunto de España son 1.716.119 parados sin ninguna prestación, un 37,2%).

Los datos conocidos hoy no hacen sino confirmar que la política económica del gobierno se mantiene en el error y no es capaz de afrontar las dificultades económicas y de empleo que sufre nuestro país. Porque es evidente no solo que los recortes indiscriminados no están impulsando la actividad económica sino que no crean empleo, tal y como ponen la manifiesto sin ningún atibo de duda las estadísticas.

En este sentido, a pesar de que una disminución de paro siempre es de valorar, los datos son contundentes: de trata de un empleo estacional, temporal y precario. Y esto es así porque los datos ponen de manifiesto que la reducción del número de parados se centra en sectores claramente estacionales, como son los servicios y la construcción, se tornará probablemente en una más que difícil situación cuando finalice el periodo estival.

Con estos datos, si el Gobierno mantiene su política económica basada en exclusiva en la reducción del déficit vía recorte, aniquilando además el Estado de Bienestar, sin acompañarla de políticas de estímulo a la actividad económica y el empleo, junto con mejoras en nuestra competitividad, la economía española continuará sumida en la crisis, sostenida además en un modelo que ha supuesto una recesión más dilatada que la de nuestros vecinos europeos, y dependiente de sectores claramente estacionales, con un uso más intensivo del factor trabajo y menor de capital.

El hundimiento de la economía requiere sin más dilación de políticas que estimulen el crecimiento para lograr salir a flote, medidas de impulso al cambio del modelo productivo, que permitan una recuperación económica estable y sostenible, cuyas bases sean el conocimiento, la innovación y la creación de valor añadido, con una apuesta firme en la calidad y no en la reducción de costes laborales, de manera que seamos capaces de superar nuestros problemas de competitividad.

Porque con reformas como la del mercado de trabajo, y que, según el propio Gobierno, nos llevarán a una tasa de paro del 24,2% para el año que viene 2013, no salimos de la crisis. Y porque la apuesta por la vía de reducción de costes laborales, solo consiguen un objetivo: empobrecer aún más a ciudadanos y trabajadores.

En este sentido, desde UGT se consideran ineludibles políticas que protejan a las personas y detengan el aumento de las que caen bajo el umbral de la pobreza. Por eso, la reforma laboral impuesta por el Gobierno junto al estancamiento de la actividad económica, conduce a un aumento de las solicitudes de prestación por desempleo, aunque la persistencia de la crisis y el elevado volumen de desempleados estén haciendo reducir la tasa de cobertura.

En definitiva, desde el sindicato consideramos fundamental un cambio en la política económica, dirigido a la recuperación del crecimiento y del empleo. Cambio asentado en una mayor cohesión social, que además ajustará las cuentas públicas vía creación de empleo, y que generará más ingresos fiscales al erario público, y no por la vía recortes en el gasto público y en los servicios y prestaciones básicas. Solo así saldremos de esta crisis.

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