04 Oct UGT Castilla y León denuncia que la reforma laboral consolida la contratación temporal en la región

Los datos de paro correspondientes al mes de septiembre publicados hoy por los Servicios Públicos de Empleo muestran un incremento del número de desempleados en Castilla y León en 3.102 personas, un 1,72% respecto al mes anterior, lo que sitúa la cifra total de desempleados en 183.219. UGT Castilla y León denuncia que, aunque uno de los objetivos de la reforma laboral aprobada por el Gobierno es reducir la dualidad del mercado de trabajo favoreciendo la contratación indefinida, los últimos datos de paro demuestran que la reforma laboral consolida la temporalidad, ya que el 92,34% de los contratos registrados en septiembre son de carácter temporal, y de aquí a 2015 se va a favorecer la contratación temporal por obra y servicio. UGT reitera que la política económica del Gobierno, la reforma laboral y la anunciada reforma de las pensiones no van a atajar la crisis y llevar a la economía a un crecimiento sostenido, equilibrado y duradero, sino que son políticas que atacan los derechos de los ciudadanos al derribar las bases del Estado de Bienestar.
Por sectores, se reduce el número de desempleados en todos los sectores, excepto en el de Servicios, como suele ser habitual en esta época del año.
Uno de los objetivos que se pretendía con la aprobación de la reforma laboral era el de reducir la dualidad del mercado de trabajo, favoreciendo la contratación indefinida a través, entre otros, de los contratos de fomento de la contratación indefinida. Pues bien, con la reforma laboral ya en vigor, la proporción de contratos temporales sigue siendo muy elevada: el 92,34% de los contratos registrados en el mes de septiembre en Castilla y León es de carácter temporal.
Esta reforma no va a romper la dualidad entre trabajadores temporal e indefinidos: la crisis económica que sufrimos es la que aceleró la caída de la temporalidad. La recuperación económica, cuando llegue, propiciará un nuevo aumento de la temporalidad, porque esta reforma no modifica la estructura productiva ni desincentiva la contratación temporal como la contratación más habitual. De aquí al año 2015 la que se favorece es la contratación temporal por obra o servicios y el traslado posterior de este tipo de contratos a los eventuales.
Si se añaden las políticas de ajuste, la recuperación de la actividad económica, y por tanto, de la contratación no se vislumbra cercana ya que los recortes en el gasto público afectan a la contratación en la Administración Pública.
La política económica del Gobierno, la reforma laboral y la anunciada reforma de las pensiones no son soluciones para atajar la crisis y llevar a la economía a un crecimiento sostenido, equilibrado y duradero. Todo lo contrario, son políticas que atacan a los derechos de los ciudadanos al derribar las bases del Estado de Bienestar.