05 May UGT insta a los empresarios a asumir su responsabilidad en la salida de la crisis acompañando las medidas puestas en marcha por parte de las administraciones
Según los datos correspondientes al mes de Abril de 2009 publicados por el Servicio Público de Empleo, el paro se ha incrementado en Castilla y León en 1.332 personas, lo que eleva la cifra de desempleados en la región hasta los 173.902. La tasa de paro se sitúa, por tanto, en Castilla y León en el 14,77%.
Estas cifras suponen un menor incremento respecto a los últimos meses. El dato es menos inquietante ya que apunta a un cierto freno en la masiva destrucción de empleo, aunque hemos de esperar la evolución de los próximos meses para confirmar si se apunta a un cambio de tendencia.
El desempleo aumenta en todas las provincias, excepto en Ávila (- 12), Salamanca (-56), Segovia (-69) y Soria (-150). Los mayores incrementos se registran en Burgos(640), Valladolid (591), Zamora (183), y León (136).
Por sectores, el paro sube en Industria en 588 personas en Castilla y León y en el número de demandantes sin empleo anterior en 785 parados más, mientras que llama la atención el descenso de desempleados en sectores como la construcción (-29), la agricultura (-10) y, especialmente, el mantenimiento del sector servicios, una franja que suele acoger un número importante de parados, con una bajada mínima de dos personas, respecto al mes de marzo.
UGT reclama nuevas medidas para la reactivación económica y mejorar la protección de los trabajadores y de las trabajadoras en paro y de los que hayan agotado las prestaciones por desempleo, situación ésta última, que afecta a cerca de 65.000 familias en la región.
El Sindicato hace un llamamiento, además, a los empresarios a los que insta a asumir su responsabilidad en la salida de la crisis acompañando las medidas que han puesto en marcha las administraciones.
Por otra parte, sigue siendo imprescindible la modernización y mejora de las políticas activas de empleo, ampliando los programas de formación, acordes al cambio de modelo productivo que nuestro país exige, con la finalidad de crecer en las mejores condiciones, evitando caer en los errores que llevaron a nuestra economía a una excesiva dependencia de sectores intensivos en trabajo pero muy dependientes de la coyuntura y con pocas perspectivas de competitividad y crecimiento basado en la innovación y el conocimiento.