Un descenso del desempleo escaso e íntimamente unido a la precarización laboral

04 Mar Un descenso del desempleo escaso e íntimamente unido a la precarización laboral

Los datos de paro publicados hoy por los Servicios Públicos de Empleo relativos al mes de febrero de 2014, señalan que el paro registrado se ha reducido en el último mes en Castilla y León en 1.210 personas, situándose la cifra total en 241.729 desempleados. En datos interanuales el descenso ha sido de 8.635 personas. A pesar de este descenso, UGT Castilla y León denuncia que este hecho responde al  efecto desánimo y a la emigración. Además, este descenso va de la mano de la precarización del empleo, ya que cada vez hay más temporalidad, más debilitamiento de la negociación colectiva y peores condiciones laborales y salariales. Una situación que se agrava con el hecho de que uno de cada dos castellanos y leoneses en desempleo carece ce cobertura. El Gobierno no encuentra la política para reducir el desempleo y en lugar de retirar la reforma laboral que aprobó unilateralmente en 2012, aprueba medidas de cara a las elecciones de mayo que van a agravar aún más la situación. Ante esto, UGT reclama un cambio de rumbo en la política económica del Gobierno, con la adopción de medidas de creación de empleo de calidad que contribuyan a la transformación del modelo productivo español y fomenten la estabilidad en el mercado laboral, con el fin de mejorar la productividad y la competitividad y salir del pozo del estancamiento económico en el que nos encontramos.

Febrero de 2014 finaliza con 241.729 parados registrados, según los datos publicados hoy por los Servicios Públicos de Empleo. Esta cifra supone un descenso de 1.210 personas respecto a enero (-0,50%) y en términos interanuales, implica una bajada del 3,45%, es decir, 8.635 parados registrados menos que en el mes de febrero de 2013.

Con respecto a la contratación, en datos interanuales se han realizado en Castilla y León 6.022 contratos más, sin embargo es destacable negativamente el hecho de que la contratación indefinida haya caído en el último año un 2% mientras que a nivel nacional se ha incrementado en un 7%. Es decir Castilla y León se sigue sumergiendo en la precariedad tanto en lo que se refiere a la contratación a tiempo parcial como en la temporalidad. Situación que se ve agravada por el hecho de que uno de cada dos castellanos y leoneses desempleados carecen de cobertura.
Otro dato que tampoco es positivo para nuestra Comunidad es el relativo a la afiliación a la Seguridad Social, cuya tasa interanual arroja para Castilla y León un descenso del 1,12% frente al ligero incremento nacional del 0,38%.

El efecto desánimo y un descenso en la población activa se encuentran íntimamente relacionados con el descenso del paro registrado. Descenso que además llega de la mano de la precarización del empleo. La temporalidad, el tiempo parcial involuntario, el debilitamiento de la negociación colectiva, la flexibilidad dirigida plenamente por la empresa y las peores condiciones laborales y salariales, conforman una masa de precariedad que se va extendiendo por el mercado laboral.

Una peor calidad en el trabajo que, amparada por las medidas de política del gobierno, se produce tanto en el empleo mantenido como en las nuevas contrataciones. A la vista se encuentra la tendencia a la desaparición del contrato indefinido a tiempo completo, incluida la escasa utilización de la figura del contrato para emprendedores; frente al auge que está adquiriendo la contratación temporal y a tiempo parcial de carácter involuntario.

En cuanto a propuestas como la relativa a la tarifa plana de cotización de 100 euros para todos los contratos indefinidos, publicada en el BOE del 1 de marzo, es un simple anuncio dentro del contexto de las próximas elecciones de mayo y que está condenada al fracaso.

UGT reclama la desincentivación de la contratación temporal y la retirada de la reforma laboral como la mejora medida para fomentar la estabilidad del empleo, ya que la actual normativa laboral ha creado el marco más propicio para la temporalidad y la precariedad laboral.
En este fenómeno el apoyo al tiempo parcial involuntario es culpable de empeorar la calidad en el empleo y de la vida de la población.

Todas estas medidas son para UGT un claro error, más cuando el entorno internacional está exigiendo, cada vez más, mejoras de productividad y competitividad. Por ello el Sindicato insiste en la necesidad de adoptar políticas de creación de empleo de calidad que contribuyan a la transformación del modelo productivo.